Opinión

Presupuesto 2017, empiezan los jaloneos

 
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ME Recorte presupuestal (Especial)

El contenido del Paquete Económico para 2017 y, en particular, la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), suscitó múltiples comentarios y consensos; la gran mayoría en contra. Por un lado, organismos del sector privado, como la Confederación Patronal de la República Mexicana y el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado plantearon que el recorte al gasto para el próximo año era claramente insuficiente y que tendría que incrementarse para alcanzar las metas de déficit y de reducción de la deuda pública; por otro, diversas organizaciones del sector privado, como el Consejo Nacional Agropecuario, de la sociedad civil y legisladores manifestaron su oposición a la propuesta por considerar el recorte 'excesivo' y dejar fuera del Presupuesto varios conceptos de gasto 'ineludibles' a estados y municipios o los vinculados con el nuevo sistema nacional anticorrupción, entre otros.

La propuesta de PEF 2017 establece una disminución del gasto programable –que no incluye costo financiero de la deuda, participaciones a estados y municipios ni adeudos anteriores– de 228 mil millones de pesos con respecto al PEF aprobado en 2016. Desde luego, la cifra es engañosa ya que la reducción con respecto al PEF ajustado, considerando los recortes anunciados en 2016, sería del orden de 70 mil millones de pesos, y la comparación relevante será con el gasto efectivamente ejercido en este año, que al día de hoy es una estimación que sólo conoce Hacienda. Así, a pesar de que el monto a recortar parecería muy elevado para 2017, la realidad es que no lo será. Sin embargo, sí habrá funciones gubernamentales y sectores afectados por los ajustes al gasto en 2016-2017.

Tomando en cuenta el comparativo PEF 2016 vs. PEF 2017, el único que se puede hacer con la información disponible, del análisis económico-funcional del gasto programable por sector de destino, los ámbitos más afectados en desarrollo social serían vivienda y servicios a la comunidad (reducción de 80 mil millones de pesos, lo que significa casi 30 por ciento) y educación (53 mil millones, pero que sólo representan 4.7 por ciento de total), lo que a nivel de ramos administrativos se reflejaría en la disminución del gasto de la Sedatu (10 mil millones y 40 por ciento de su presupuesto) y sobre todo en el de la SEP (31 mil millones, presupuesto 11 por ciento inferior al del año pasado).

Por su parte, en las funciones de desarrollo económico los rubros más afectados serían agricultura, silvicultura, caza y pesca (disminución del gasto de 33 mil millones de pesos, 34 por ciento del presupuesto); combustibles y energía (81 mil millones, 10 por ciento menos); transporte (27 mil millones, equivalente a 27 por ciento del gasto); y ciencia y tecnología (11 mil millones, 17 por ciento menos). Con ello, los ramos administrativos en los que se realizarían los ajustes serían Sagarpa con 25 mil millones, SCT con 31 mil millones, Semarnat con 22 mil millones y Conacyt con ocho mil millones, además de Pemex y CFE.

Entre las funciones de gobierno, aunque con valores absolutos de gasto inferiores a los de desarrollo social y económico, destacan los ajustes propuestos en las tareas de seguridad nacional y de orden público y seguridad interior (en conjunto, reducción de 18 mil millones de pesos). Mala propuesta.

En ese panorama cuantitativo de recorte al gasto se ubica el inicio de los jaloneos entre Hacienda y los beneficiarios o ejecutores del gasto que, por cierto, no empezaron de la mejor manera posible. La reunión entre el secretario y el jefe de Gobierno de la CDMX, además de visiones encontradas sobre las asignaciones de gasto para la ciudad, sienta un complejo precedente para las negociaciones, ya que puso la pauta para que se le exija a la SHCP que se reúna y establezca mesas de trabajo con cada una de las entidades federativas y un número indeterminado de interlocutores que intentarán “jalar agua para su molino”. ¿O habrá trato discriminatorio? Y el Legislativo, ¿dónde queda y ahora qué papel va a jugar?

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