Opinión

Preparándose para la Navidad

  

Afortunadamente para algunos de nosotros la llegada de la época navideña es motivo de celebración. Culturalmente en México no estamos acostumbrados a planear, por ello considero que es buen momento para seleccionar con anticipación los vinos que ofreceremos en las cenas familiares más importantes de estas fechas.

El vino es indispensable en una buena mesa por lo que antes de escoger nuestros vinos debemos de saber cuál será el menú de la cena que ofreceremos.

El vino que generalmente armonizará con prácticamente todos sus platillos es sin duda el champagne. Les recomiendo por su estupenda relación precio-calidad Louis Roederer Brut Premier. Su costo en tienda es poco más de 700 pesos. Servido entre 6 y 8 grados enaltecerá cualquiera de sus platos, refrescará su paladar y dará un toque de distinción a su evento. Como entrada, para el plato fuerte, el brindis o para un gran final, este vino sublime merece un lugar en su mesa.

En caso de ofrecer mariscos para la entrada lo recomendable serán blancos frescos, por lo que sugiero vinos de la un Chenin Blanc de Casa Madero. Imagínense unos suculentos camarones preparados en salsas de cilantro, guajillo, a la talla o envueltos en tocino, serán más placenteros si los acompañamos de este vino servidos frescos entre 6 y 8 grados.

El maridaje de las pastas depende de sus salsas que en términos generales pueden ser cremosas, oleosas y rojas (cuya base es el jitomate). Si deciden ofrecer una pasta con base cremosa, lo más recomendable será un blanco con barrica como el Marimar Estate Chardonnay, servido entre 10 y 12 grados. Para una pasta con salseado rojo, sugiero vinos rosados secos como el Madame Babette Rosado de del sur de Francia y elaborado por mexicanos, servido entre 10 y 12 grados. En el caso de una pasta oleosa, que tiene como base el aceite de oliva y especias, mi recomendación es un vino tinto como el estupendo Ala Rota elaborado por José Luis Durand en el Valle de Guadalupe. Su temperatura de servicio es entre 14 y 16 grados.

Para el pavo si el relleno es de fruta, un buen compañero será un Celeste de Mariatinto servido entre 6 y 8 grados. Si lo rellenan de carne, recomiendo el riojano Luis Cañas Crianza.

Para el insustituible bacalao, un vino notable como el poco conocido Grans Muralls –de los mejores vinos de España–, de la Denominación catalana Concá de Barberá. Servido entre 16 y 18 grados hará que los gratos efluvios de este pescado de aguas frías, permanezcan para siempre en nuestra memoria y enaltezcan nuestra reunión.

Es recomendable que compren con al menos una semana de anticipación a su evento los vinos seleccionados para ese gran momento, con el fin que su estructura molecular se integre y sean más placenteros al momento de beberlos. Seleccionen cuidadosamente el vino para la mejor mesa, la suya. ¡Salud!

Twitter: @Rene_Renteria

Página web: http://renerenteria.com.mx