Opinión

Porfa, alguien rescate a Cozumel


 
Algo no muy bueno está ocurriendo con Cozumel, y a nadie parece importarle. Los datos que reveló ayer el Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) reflejan parte de la difícil circunstancia de esa isla: durante abril, el tráfico de pasajeros domésticos cayó 14.6%, mientras que el de pasajeros internacionales descendió 7.3%.
 
Es verdad que resultan un tanto engañosos los dos datos anteriores, porque la Semana Santa cayó en meses diferentes en 2012 y en 2013, así que la base de comparación no es exactamente la misma. No obstante, hay otros indicadores que reflejan esta problemática.
 
En el más reciente informe del Consejo Nacional Empresarial Turístico se reporta que para los primeros ocho meses de 2012, Cozumel había registrado un desplome de cruceristas de 10.4%. De hecho, en el periodo comprendido entre 2008 y 2012, la caída es de 11.9%. Una calamidad. Asur -que en general está logrando un desempeño adecuado- reportó una caída de pasajeros internacionales de 4.10% en el primer trimestre de este año.
 
Hay quien apunta que Quintana Roo se está volviendo el siguiente Guerrero, y que Cancún será el siguiente Acapulco: el crimen organizado estaría anclando sus raíces ahí. Se dice que es cosa de unos meses para que atestigüemos un exabrupto mayúsculo en la región. Ojalá no.
 
Lo que es un hecho es el patrón disímbolo de desempeño del destino, sin que se detecte celeridad en la autoridad para corregir el rumbo. Esta semana, por citar un dato, sólo llegarán 30 vuelos a Cozumel.
 
El gobierno federal lanzó un programa de subsidios a Quintana Roo hace unas semanas. El gobernador Roberto Borge Angulo se dijo feliz con el anuncio, y se habló de una inversión que se detonaría hasta por 140 millones de pesos (poco más de 10.5 millones de dólares). Es una bicoca, si se piensa en ese estado como el de mayor afluencia turística.
 
Una pena, pues, que Cozumel se sienta abandonado. Pero los exuberantes atributos de todo Quintana Roo son tan destacados, que aguantan de todo: malos gobernantes, los desplantes del Chacho, hoteles horribles de pulserita todo incluido, los pleitos de la familia Chapur, etcétera. ¿Hasta cuándo?
 
En dos meses, exactamente, habrá elecciones en Quintana Roo.
 
Twitter: @SOYCarlosMota