Opinión

Por una política
pública Pyme extrema

En la columna del pasado lunes escribimos sobre “¿Cómo aderezar el Premio Nacional del Emprendedor?” a raíz de la situación de una microempresa galardonada de nombre “Gastronomía Molecular”.
Originada del conocimiento de un investigador mexicano de la UNAM, Manuel Soriano G., quien más sabe en México de la estructura molecular del amaranto. La Pyme tiene 10 productos de los cuales al menos 8 pudieran ser incluidos en las recomendaciones médicas del sector salud.

Hoy esa empresa vive, como el grueso de las Pymes mexicanas, “con una mano adelante y otra atrás”. Ciertamente es un honor que el Presidente reconozca el esfuerzo de esta Pyme, pero complementaría el distingo que el gobierno federal le concediera la oportunidad de aportar con sus productos un cambio en la realidad de este país.

Enfermos de cáncer, pacientes con acidosis tubular múltiple, artritis, con problemas de colesterol alto, problemas reumáticos, con diabetes, con problemas depresivos, con esquizofrenia, niños con problemas de atención dispersa pudieran complementar sus estrategias de atención médica con los productos de este científico miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 3.

Pudiera la Sedesol experimentar con sus productos en zonas de hambre donde su polvo de proteína de amaranto haría mucho bien a la niñez desnutrida.

¿Se va a hacer? Seguramente no. Y eso no le quita valor al premio, pero obliga a recomendar a quienes dicen tener puesta la camiseta de las Pymes a que se sugiera a dependencias del sector público a que incorporen a las Pymes finalistas como proveedoras, al menos en contratos experimentales.

La empresa Dos Ríos ganó también el Premio Nacional del Emprendedor. Si quiere detalles, no se pierda la lectura en http://universopyme.mx/?p=4129. Esta empresa ha recibido dos ofertas de los gobiernos de Texas y de Washington para instalarse en Estados Unidos. En México las autoridades responsables de autorizar la siembra de árboles le negaron un permiso de reforestación bajo el argumento “off the récord” de que si le daban autorización de más superficie sembrada quedaría (sic) “en entredicho la eficiencia de las políticas federales”.

Pedían VoBo. para sembrar cuatro mil hectáreas en Durango.
Dígame si con el Premio Nacional del Emprendedor le van a entregar a esta empresa facilidades para realizar su proyecto. ¿Evitaremos que se vaya a Estados Unidos?.

Fue fundamental el reconocimiento de un Premio Nacional del Emprendedor; ahora hay que escalarlo comprometiendo a las dependencias oficiales presentes en la parte final del concurso a que se ofrezcan oportunidades de que los productos o servicios de finalistas van a disfrutar de un contrato limitado por un primer año para iniciar una proveeduría al gobierno federal.Les cambiaría la vida a esas Pymes galardonadas. Esa sería una política pública al extremo, señor Presidente.

Llevar al extremo la política pública del gobierno federal hacia las pequeñas y medianas empresas implica involucrarlas con grandes empresas en el sector estratégico so pretexto de la reforma energética; incorporar a productoras Pyme como proveedoras de la tercera cadena de televisión y exigir al ganador a ofrecer espacios comerciales de preferencia para Pymes en determinados segmentos horarios e incluso tener programas en los que se hable de las Pymes.

Eso es llevar al extremo la voluntad de apoyar a las Pymes, como estará sin duda de acuerdo el presidente de México, el secretario de Hacienda, y por supuesto el presidente del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem). ¿No opina usted lo mismo?

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