Opinión

Por un periodismo auténtico y con principios

Hace 15 meses conocí a Manuel Arroyo en un desayuno que duró cuatro horas. Desde ese día supe que era un individuo que podría ser calificado con adjetivos muy escasos en el escenario empresarial. De entrada, no era alguien heredado. Recuerdo que vinieron a mi atención dos atributos apabullantes: su extrema sencillez, y su arrojo y ausencia de miedo. Habiendo atestiguado eso y forjado una amistad generacional con características que yo no había palpado, me motivé a sumarme a su proyecto. ¿Cuál? La refundación de El Financiero, que en una alianza con Bloomberg hoy lanza para México la primer multiplataforma en contenidos con acento en economía, finanzas y negocios. Mi mero mole.

No han sido meses sencillos. En mi primer viaje con él, para sellar la alianza con Bloomberg, Andy Lack, cabeza del negocio televisivo del gran conglomerado informativo, desplegaba frente a nosotros las características del reto. Recuerdo a Tom Keene una tarde mostrándonos la “droga” de la terminal Bloomberg. Era amplio el entusiasmo de Erick Schatzker, Trish Regan, y otros muchos anchors… Esa tarde comimos hot dogs en la calle y cenamos en un restaurante griego para celebrar lo que vendría.

Ayer, Andy Lack afirmaba en el nuevo edificio de El Financiero Bloomberg, frente al cerro Zacatépetl, al sur de la Ciudad de México, que él ya se sentía parte de la familia noticiosa que hemos conformado los últimos meses y que a partir de hoy trabajaremos hombro con hombro.

Hacer periodismo financiero no es una tarea sencilla. El segmento entendido exige rigor y tratamiento técnico de los temas. ¿Cuál debe ser el estilo: que todo mundo comprenda el tapering del Fed estadounidense, o explicar a detalle que la inflación subyacente de 0.12 por ciento para la primera quincena de febrero estuvo influida por una caída de 1.38 por ciento en los precios de las frutas y las verduras? ¿El mundo de los negocios es lo que ocurre en las afores, los bancos, y las multinacionales, o debemos ya incluir al cine, la moda y los bienes de lujo en nuestro análisis?

Octavio Paz escribió en El Laberinto de la Soledad que los mexicanos no hemos encontrado el elemento “…que reconcilie nuestra libertad con el orden, la palabra con el acto y ambos con una evidencia que ya no será sobrenatural, sino humana: la de nuestros semejantes”. Yo pienso que la refundación de El Financiero, en su alianza con Bloomberg, permitirá auxiliar a nuestra generación para imaginar que es posible conciliar todo ello bajo el paraguas del periodismo auténtico, del periodismo del futuro.

A eso le apostamos.

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@SOYCarlosMota