Opinión

Por un frente antitodo

   
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Alejandra Barrales y Ricardo Anaya

Hay alianzas que no son buenas, que hacen daño, que dan pena, que se acaba por llorar. Parafraseando Noche de ronda, es el caso de la alianza planteada por los líderes del PAN y del PRD. No parece tener un objetivo más claro que el de darle tanque de oxígeno a quienes presiden ambos partidos.

No se entiende bien la idea de la alianza. Normalmente se hacen alrededor de un líder que pueda derrotar al partido, persona o movimiento que hayan decidido quienes forman la alianza. Aquí parece que todo lo quieren hacer al revés. Que primero se tiene que hacer un plan que todos acepten. No veo qué plan puedan aceptar todos los que le entren: panistas, perredistas, los de MC y los que se sumen; ya dijo el Verde qué quiere y ya dijo el perredista Juan Zepeda que hace falta el Verde. ¿De veras el PAN de Veracruz va dejar que Dante nombre candidato en ese estado? ¿Graco en Morelos va a llevar mano sin que nadie pueda opinar? ¿El PAN en Jalisco desparece para favorecer la alianza? ¿En la CDMX ni asomarse a hacer un papel decoroso porque le toca a Barrales? ¿O cómo le explican a los votantes que en la presidencial se adoran, pero que en las locales los otros les parecen delincuentes corruptos?

Dicen que se trata de una alianza para quitar al PRI. La verdad es que quien encabeza los esfuerzos para quitar al PRI, según todas las encuestas, es Andrés Manuel López Obrador. Bien, pues se trata de una alianza anti-PRI, pero en la que no participa López Obrador, el principal antipriista del momento.

Lo que no quieren decir es que se trata de un frente amplio anti López Obrador. Eso sería más claro y esa es la verdad. Y bueno, si se trata de algo contra AMLO entonces tiene razón Fox: se debe invitar al PRI, pues con eso el frente sí sería amplio (y también habría que invitar a Fox, que se ha declarado desde hace años un furibundo antilopezobradorista). Pero los organizadores de la alianza le tienen tanto miedo a AMLO que evitan nombrarlo. De hecho, lo único que los puede juntar en su programa es su miedo, temor, odio, envidia, coraje
–todo legítimamente justificado– que le tienen al tabasqueño.

Entonces podemos ver que se trata de un frente que ni es tan amplio ni nos deja claro en qué es opositor. Ahora bien, si es una alianza anti-PRI y anti-AMLO, pues también podría ser al mismo tiempo un frente
anti-PAN y anti-PRD, ¿por qué no? O sea, un frente de todos contra todos. Así podrían escoger un ciudadano increíble, que jamás haya estado en política ni haya sido tocado por la pestilencia partidista, y que con su pureza castigue a los malos (una especie de AMLO, pero ciudadano).

Es un invento de Barrales y Anaya para avanzar en sus respectivos partidos. En el caso del PAN, para evitar la contienda interna, aparecer en las noticias –aparte de en el millón y medio de spots que lleva a la fecha– y cumplir el sueño dorado de las alianzas de su alter ego: Santiago Creel.

La alianza dará de qué hablar. Harán foros, resucitarán cadáveres, pasearán gobernadores, habrá grandes ponencias alertando la oportunidad histórica, exigiendo la renuncia a los intereses particulares para salvaguardar los de la nación, en esta hora crucial para México. En fin, todo eso porque les da miedo el Peje y no lo quieren decir.

Twitter: @JuanIZavala

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