Opinión

Por un ecosistema vinculado entre sí y con respuestas a los retos nacionales


 
Enrique Jacob Rocha preguntó la cantidad de programas del sector público, aparte de los del Inadem, que en el país pretenden dar apoyo a las micro, pequeñas, medianas empresas y nuevos proyectos empresariales. La respuesta: 56.
 
56 programas federales con misiones semejantes ante un mismo segmento de sector objetivo. Casi 6 decenas de programas y todos con recursos en su interior.
 
Jacob Rocha determinó, al lado de su equipo, hacer un esfuerzo de seguimiento y coherencia a esos programas y tratar de que se conozca la eficiencia de ellos colocando en línea también los recursos del Fondo Pyme para complementar y eficientar -pero no duplicar- los esfuerzos -y mucho menos los dineros.
 
Imagine a 56 músicos, los más expertos, los más diestros, los más perfectos. Todos tocando lo que se le viene su regalada gana.
 
El Inadem dará seguimiento para que todos intenten tocar la misma.
 
En mucho, esa tarea recae en las manos de quien ahora ocupa la dirección general del Programa a Emprendedores y Financiamiento del Inadem, Adriana Tortajada.
 
Egresada reciente de las filas de Nacional Financiera, donde fue la titular del Programa Emprendedores, esta joven, a pesar de su juventud, tiene una larga y no accidentada experiencia en materia de manejo de Fondos de Capital de Riesgo.
 
Miembro Fundador y Fund Manager del primer Fondo de Capital de Riesgo en México para Emprendedores entre el Conacyt y Nafin, donde manejaron 43 inversiones con un total involucrado de 20 millones de dólares.
 
Participó en la implementación del Fondo de Fondos de Capital Emprendedor (México Ventures I) e hizo posible el primer Fondo de Coinversión del Sector Público entre la Secretaría de Economía, Nafin y el Conacyt de capital semilla.
 
Actualmente desarrolla un posgrado internacional en la materia y tiene la tarea de conseguir que el ecosistema emprendedor entienda el proceso de maduración de la política pública hacia las Pymes. Va por que este ecosistema distinga la dirección de la política pública.
 
Una política incluyente pero que pone un énfasis especial en el renglón de que los proyectos, productos o servicios innovadores tendrán mejor perspectiva de soportarse y recibir los apoyos que requieran de la política Pyme.
 
Alto impacto, innovación, son términos que ahora se privilegia en la política pública hacia las Pymes. Se buscan preferentemente proyectos que modifiquen el entorno y que tengan impacto social, impacto ambiental y componentes relevantes de innovación. Esto no excluye a proyectos no innovadores, pero se pretende estimular al ecosistema a que viaje por el tren rápido de la innovación.
 
No quieren cohetes a la Luna, sino productos y servicios novedosos, que marquen al mercado y que sean bien recibidos por éste. El componente de innovación no remite obligadamente a desarrollos tecnológicos propios de extraterrestres.
 
La tarea en esta dirección que lleva Adriana está marcada por la integralidad de sus servicios, vinculación de los apoyos con aquellos proyectos que han sido marcados por el Jacob Rocha y los 32 sedecos en el país como proyectos prioritarios estatal y regionalmente.
 
Apoyos que privilegien la vinculación y que 'inviten' a los miembros del ecosistema a renunciar al Llanero-Solitarismo. Van a fluir mejor y más rápido los apoyos en la medida en que haya vinculación en los proyectos; que los proyectos estén vinculados con universidades, centros de investigación, incubadoras con inversionistas, con el sector público.
 
Por instrucciones de Jacob Rocha, y en plena línea con lo que Adriana Tortajada consiguió y articuló cuando responsable del área de emprendedores de Nacional Financiera, procuran ahora que aquellos proyectos empresariales de alto impacto, con niveles de innovación innegables, interesantes, atractivos, sean puestos sobre la mesa del capital privado de riesgo en capacidades y voluntades de arriesgar esos recursos propios en proyectos empresariales a los que se les distinguen capacidades de adquirir notoriedad y éxito en el mercado.
 
No descarte que en breve pudiera ejercerse una sesión, la primera, en la que el ecosistema emprendedor encabezado por el Inadem ponga sobre la mesa de los fondos de inversión de riesgo los mejores proyectos detectados por el ecosistema emprendedor para saciar el apetito de inversión de recursos de riesgo que en el pasado no se ejercieron porque no sabían o no se distinguía en dónde estaban los proyectos innovadores.
 
Imagine la cantidad de millones de dólares en capacidad de apoyar al ecosistema emprendedor.
 
La ventaja extra a este 'modelo' de vinculación con los capitales de riesgo es que no sólo traen dinero sino que también vienen acompañados por destreza y experiencia administrativa, que se transfieren a los nuevos proyectos.
 
Las políticas del Inadem y los que en el área genera la dirección de Adriana Tortajada, tenderán a 'mover' al sistema educativo medio, técnico y superior.
 
No es posible que en México (datos de 2011) existan cerca de 2,000 universidades, entre públicas y privadas, institutos tecnológicos (más de 211) universidades tecnológicas (más de 60), casi 20 universidades politécnicas, 250 escuelas normales, tengamos 46 universidades, entre públicas y privadas, mexicanas en el Top 250 de los centros educativos superiores de América Latina (2012), y de ellos no seamos capaces de obtener 5 empresas promedio anual por unidad.
 
¡Ups!
 
Pero no para ahí el reto, pues también hay que ligar la solución a los grandes retos nacionales mediante la generación de ideas, modelos que puedan surgir de los emprendedores.
 
El compromiso no es menor y la responsabilidad pública obligada. Nuevas dinámicas que reflejan el avance de la política pública de la que se esperan positivos resultados que demuestren que la política hacia las Pymes avanza.
 
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