Opinión

¿Por qué se mueven los precios de las acciones?

Para quienes tienen un interés en el mercado accionario como opción de inversión hay conceptos muy básicos que deben de quedar claros antes de participar, pues de ahí se desprende la posibilidad de obtener una ganancia o una pérdida.

El primer elemento a considerar es que al comprar acciones se pasa a ser dueño de una parte de la propiedad y por tanto se deja atrás la idea de ser “cliente” para convertirse en “socio”, aún cuando sea en forma mínima. Por tanto, las ganancias típicamente pueden venir del pago de dividendos o del aumento en el valor de la compañía por parte del mercado.

La Bolsa Mexicana de Valores apenas lleva ganado 3.63 por ciento en el año (IPC al 18 de julio) y comparado con el punto más alto de 2013 tiene una pérdida de 3.56 por ciento. Empero, hay acciones en particular en las cuales se hubiesen podido obtener porcentajes tan altos como el 30 o 50 por ciento.

Para darnos una idea de lo que depende el valor de una acción, menciono los siguientes efectos:

1.- El sistema financiero es global: los flujos se mueven con rapidez hacia donde ofrezcan una mezcla adecuada entre riesgo y rendimiento.

2.- Los pronósticos sobre la economía en general como es la producción total del país y sus posibilidades de ingresar al ámbito externo afectan el valor de las acciones.

3.- La evolución productiva en el sector en donde se encuentra situada la compañía.

4.- El comportamiento de la empresa medido por sus estados financieros.

5.- Perspectiva de su actividad directa, como sería la posibilidad de que la empresa comunique que acaba de ganar una licitación muy relevante para ellos.

6.- Los analistas podrían pensar, con base en un estudio de tendencias históricas de sus precios y volúmenes operados (análisis técnico), que los precios bajarán (o subirán).

7.- Esperan que un evento en particular haga subir o bajar una determinada acción.

8.- Los rumores, sobre cualquier hecho que afecte el desarrollo de la empresa.

9. Las percepciones subjetivas, pues aunque hay técnicas en la medición de expectativas, siempre estará presente un ingrediente psicológico. «Si todos creemos que sucederá, sucede».

Por supuesto, puede haber más razones del porqué de los movimientos y con ello se comprende la dificultad para pronosticar con exactitud. Si bien, es una alternativa con riesgo y variabilidad, ha demostrado que ofrece los mejores rendimientos en un largo plazo.