Opinión

¿Por qué se fortalece
el peso mexicano?

 
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El peso tuvo un fuerte debilitamiento en los pasados dos años, ya que de estar en promedio en 13.30 por un dólar en 2014, llegó a cotizarse hasta 22.00 en el mercado fix en enero del presente año. Esto como consecuencia de la fuerte caída en el precio del petróleo y de las amenazas del presidente Trump de que cancelaría el TLCAN con México y Canadá.

Por estas razones, varios analistas preveían que la moneda mexicana podría llegar a estar en niveles de 25 pesos a mediados del presente año. Sin embargo, se ha presentado un fortalecimiento del valor de peso en los pasados meses, ya que en la actualidad está en 18.50, siendo la moneda de los mercados emergentes que más se ha fortalecido después de las elecciones presidenciales estadounidenses.

Hay que recordar que el tipo de cambio es sólo el precio de una mercancía (en este caso el peso), en términos de otra divisa (el dólar).

Como cualquier otro bien, su precio se determina por el equilibrio entre la cantidad demandada y la ofrecida de este producto en el mercado correspondiente. Así, su precio se eleva cuando aumenta la demanda del mismo y baja cuando se reduce su demanda o se incrementa la oferta de pesos; esto es, su precio es el equilibrio entre el mercado de pesos y el de dólares. Para entender su cotización hay que estar analizando de manera simultánea lo que sucede en ambos mercados de divisas.

Por el lado de la oferta de dólares en el mercado cambiario mexicano destacan la reducción en el precio del petróleo, el cual estaba en 103 dólares por barril de la mezcla mexicana en junio de 2014, bajando hasta 19 dólares en enero de 2016. En los mismos meses, la cotización del dólar pasó de 12.60 a 18.50, para situarse en 22 pesos cuando entró al poder el nuevo gobierno federal estadounidense, ya que se esperaba el anuncio de la cancelación del Tratado de Libre Comercio con México.

Ahora la situación petrolera se ha revertido, ya que en el presente año el precio del petróleo ha pasado de su mínimo por debajo de los veinte dólares la mezcla mexicana a estar en promedio en el actual año por arriba de 44 dólares el barril, esto es, más del doble. Por otro lado, destacan que los ingresos de dólares por exportaciones siguen incrementándose como resultado del tipo de cambio más favorable; además de que los ingresos por remesas de trabajadores mexicanos en el extranjero rompen récords al registrarse la cantidad de dos mil 306 millones de dólares sólo en abril y los ingresos de la industria turística registran también incrementos.

En conclusión, la oferta de divisas hacia el país mantiene una tendencia creciente, después de la fuerte caída que tuvo en 2014 y 2015 derivada del menor precio del petróleo, mismo que empieza a recuperarse.

Por el lado de la demanda de dólares, se tiene una disminución por cuatro importantes razones: Una ligera reducción en las importaciones de bienes y servicios derivada de su mayor precio en pesos, sobre todo la referente a los bienes de consumo; 2) la política monetaria restrictiva, que al elevar las tasas de interés causa una pérdida para aquellos que decidan liquidar sus posiciones financieras con anticipación a su vencimiento; 3) el superávit fiscal del gobierno federal, que se refleja en una menor liquidez en el mercado de dinero, reduciendo así la demanda por dólares; 4) las expectativas de que no habrá cambios drásticos en el TLCAN que perjudiquen de manera fundamental el comercio internacional de nuestro país.

El hecho de que nuestra economía tenga un tipo de cambio flexible, y no fijo como era anteriormente, le facilita absorber los shocks del exterior de manera paulatina, lo que permite que las empresas y los consumidores puedan hacer los ajuste correspondientes. Por otro lado, el hecho de que el gobierno ajuste sus finanzas reduce los costos para el resto de la economía.

* El autor es economista.

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