Opinión

¿Por qué se está desinflando el PIB?


 
Empiezan a encenderse los focos rojos a lo largo del sistema económico por el dato dado a conocer ayer por parte del INEGI en relación al raquítico crecimiento de la economía mexicana en el segundo trimestre de 2013, de tan solo 1.5% —lo que obligó a Hacienda a ajustar gravemente el pronóstico para todo este año a tan sólo 1.8%.
 
 
Entre las razones que más están siendo citadas para explicar la desaceleración de la economía mexicana se están enumerando con insistencia tres elementos:
 
 
(1) El flojo desempeño de la economía estadounidense.
 
(2) La incertidumbre respecto del retiro que hará la Fed del estímulo monetario mensual de 85 mil millones de dólares en compra de bonos.
 
(3) El pobre dinamismo del mercado interno. Hacienda tuvo su argumento y dijo que varios países (Alemania, Brasil, Rusia, EU) habían ajustado a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2013.
 
 
Creo que conforme se desinfla gravemente el PIB mexicano tendremos que escuchar y leer nuevos argumentos que habrá que documentar con datos y series estadísticas. ¿Cuáles? Uno que me llama la atención es la potencial desvinculación de la economía mexicana a los ciclos positivos de la economía estadounidense. Es decir, pudiera ser que estemos empezando a ver una disociación entre un buen desempeño de la economía de Estados Unidos y la economía mexicana. Anteriormente estábamos acostumbrados a que si le iba bien a Estados Unidos, a México también… Quizá es tiempo de revisar esa premisa.
 
 
La nota de portada del diario Financial Times de hace unos días abordaba con particular acento el tema del crecimiento que están teniendo las exportaciones estadounidenses (principalmente de energéticos, pero también manufacturas); y la meta que se ha impuesto Barack Obama para duplicar las exportaciones entre 2010 y 2015, así como su énfasis en países como Corea, Panamá o Colombia. Si esto empieza a ser una realidad para Estados Unidos, estaríamos ante una reconfiguración veloz de los beneficios económicos que teníamos gracias al TLCAN. La hipótesis empezaría a tener elementos para comprobarse: sufrimos mucho si Estados Unidos la pasa mal, pero ya no gozamos tanto cuando le va bien. Estaríamos a nuestra suerte.
 
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota