Opinión

¿Por qué los 100 días de Trump pueden ‘reunir’
a México con Texas?

 
1
 

 

¿Por qué los 100 días de Trump pueden ‘reunir’ a México con Texas?

Son 34 mil millones de dólares. Ésa es la fortuna mexicana a la que Christi Craddick aspira para los texanos.

“Conforme México privatiza su sector energético, emergen oportunidades de largo plazo que pueden crear enormes cantidades de empleos e inversiones para compañías estadounidenses”, divulgó en un artículo del mes pasado la presidenta de la Railroad Commission of Texas, autoridad responsable de las actividades petroleras en la región.

“Arrendamientos para la perforación en las costas mexicanas atraerán inversiones por 34 mil millones de dólares durante los próximos 35 años”, detalló.

Esa friolera es muy superior a los 13 mil o 15 mil millones de dólares que Trump quiere de México para su muro. La diferencia es una oportunidad para negociar. Una razón para confiar.

¿Confiar en qué? En que el discurso del mandatario estadounidense, en lo sustantivo, pueda virar esta semana hacia el acercamiento norteamericano. Entre tres naciones.

El momento es clave. Los 100 días de gobierno es una meta muy enraizada en la mente de los estadounidenses, lo que hagan en ese plazo marca una presidencia, me dijo una vez Larry Summers, colaborador de Bill Clinton y de Barack Obama.

Por eso Trump prepara señales fuertes esta semana que cumple su centena. Por ejemplo, entregar el miércoles su paquete de reforma fiscal con la que pretende quitar impuestos a los ciudadanos estadounidenses.

¿Incluirá el border adjustment tax (BAT)? Es el impuesto que pretende cobrar a las empresas de ese país por los bienes que importen. Eso debería compensar lo que no cobre a otros.

¿La lógica de la ocurrencia? Que si el gobierno castiga las importaciones, promoverá la producción nacional y las exportaciones. Que hacerlo fortalecerá al dólar y los vecinos tendrán para pagar lo que quieran. Wall Street duda de ese efecto y acumula críticos del BAT.

Segunda razón para confiar: Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, viajó el viernes a Austin, Texas, el estado 'trumpista' económicamente más poderoso.

El mexicano fue a cabildear. Visitó a Greg Abbott, polémico gobernador texano casado con una descendiente de mexicanos. Se encontró con empresarios y legisladores a quienes puede convencerles la retórica de la contención del México violento, pero no requieren de muchos cariños para entender las ventajas de hacer negocios binacionales.

Otra razón: “Al buscar un modelo económico, sería inteligente que Washington no vea más que Texas. La ‘gran máquina estadounidense’ del empleo”, escribió John Cornyn en un texto publicado el mes pasado por el sitio noticioso Político. “La economía texana no tiene un socio más importante que México”, remató.

Cornyn es el republicano 'número dos' en el Senado estadounidense, me dijo el viernes Henry Cuéllar, diputado por el Partido Demócrata, quien por su parte defiende así el Tratado de Libre Comercio: “Al final del día, las fuerzas moderadas del gabinete y del Congreso nos permitirán tener una modernización del TLCAN, en lugar de desecharlo”.

Esa elocuencia de legisladores texanos fue parte de la sorpresa que se llevó el directivo de una poderosa empresa europea con quien conversé la semana pasada en la Ciudad de México. Entre sorbos de café me contó sobre un encuentro con legisladores republicanos y asesores de Trump con quienes supuso, debatiría aguerridamente. Los legisladores estuvieron de su lado, dijo, mientras que los asesores, en lugar de antagonizar, asentían con los ojos bien abiertos, como en ánimo de aprendizaje.

Todo lo anterior podría no impedir que la propuesta de reforma fiscal que enviará Trump esta semana al Congreso incluya desde un pellizco, hasta un hachazo a la relación con los mexicanos.

Mi resto: Apostaría a que el BAT, si lo proponen, no es aprobado y a que las señales próximas son más hacia una renegociación del TLCAN. Al final, me dijo el directivo europeo, el pleito de Trump es por un par de párrafos de un documento de cientos de páginas.

Twitter: @ruiztorre

También te puede interesar:
Así le va a +Kota dos años después de su escándalo
Así ven expertos la idea de invertir en una escuela primaria
AMLO y la gasolina del Oxxo