Opinión

¿Por qué es importante la personalidad en tus finanzas?

Las universidades en Estados Unidos incorporaron la personalidad como parte de la evaluación para el examen de admisión SAT y es bien sabido que los grandes corporativos aplican cuestionarios para catalogar a sus trabajadores. La razón es sencilla: la forma en que nos comportamos y la relación con los demás afecta los resultados. Esto mismo sucede con las finanzas personales.

¿Cómo eres? ¿Tímido, líder, tomador de riesgo o emocional? En ocasiones hay quejas sobre la falta de éxito financiero, en especial cuando nos comparamos con personas con mayores recursos. Sin embargo, habría que preguntarse si estamos dispuestos a tener la misma predisposición al estudio, a los negocios o la facilidad para las relaciones públicas.

Siempre habrá controversia cuando se intenta “etiquetar” con una determinada personalidad o comportamiento. En contrapartida, si lo consideramos como un punto de referencia, nos puede ser útil para aceptar la diversidad de enfoques para enfrentar un mismo problema.

Todos actuamos diferente ante una eventualidad o un desafío y esto se debe a la infinidad de personalidades que nos hacen reaccionar en forma especial. Implica entonces que las decisiones financieras dependen en buena medida de la forma en que cada quien percibe su propio contexto.

Este tema es de los psicólogos, pero entra en el terreno de la administración familiar, porque eso demuestra que no existen las recetas únicas.

Reconocer nuestra personalidad y la de quienes nos rodean es muy útil para interactuar con el fin de ponerse de acuerdo.

Mientras que algunas personas son compulsivas a la medición y literalmente anotan todo lo que gastan para llevar un registro, otros no tienen la menor idea y están predispuestos a dejar de detallar sus erogaciones.

En el ámbito de las compras resulta igual; hay quien tiene la valentía de amarrarse el cinturón para dejar de gastar; en tanto, otros tienen las tarjetas hasta el tope porque es imposible para ellos resistirse ante una oferta.

Por eso, es inconveniente tener recomendaciones estándar para la administración de las finanzas. Es fundamental que primero se haga un ejercicio de introspección para ser consciente de qué tipo de personalidad se tiene y de ahí derivar cuál sería la mejor manera de lograr el balance.

Hay un sin número de propuestas sobre cómo evaluar estas predisposiciones y en esta ocasión nos referiremos a una muy utilizada y clásica que si me permiten delinearé en este mismo espacio el próximo jueves.

Twitter: @finanzasparami