Opinión

¿Por qué el gas natural es clave para la competitividad?

¿Cuál es el sentido profundo de la reforma energética para México?: Aumentar la competitividad de nuestra economía, mejorar la capacidad de crecimiento y el bienestar de la población.

Allí le van algunos datos que expresan este fondo.

1.- Entre 2000 y 2013 el precio de la electricidad industrial para alta tensión se triplicó al aumentar en 194 por ciento. En ese mismo lapso, la inflación fue de 73 por ciento. El precio de la electricidad para la industria subió 8.3 por ciento al año en promedio, mientras que la inflación lo hizo en 4.2 por ciento. Es decir, hubo un aumento real de la electricidad de 3.9 por ciento al año, lo que implica un 70 por ciento real en estos 13 años. Ese hecho ha golpeado fuertemente la competitividad de la industria mexicana.

2.- El pasado mayo la generación eléctrica nacional fue de 23.056 millones de megawatts/hora. De ellos, 56 por ciento correspondió a termoeléctricas y de este porcentaje, 48 por ciento se dio en plantas de ciclo combinado, que son las que utilizan mayormente gas. Si México ha de aprovechar las ventajas de contar con el gas de Norteamérica, este porcentaje ha de subir.

3.- En el "Balance Nacional de Energía" sólo 33 por ciento de la energía consumida en el país es gas natural. El petróleo crudo y sus derivados siguen como la fuente más importante de consumo de energía primaria del país, con 50.4 por ciento del total.

4.- La tendencia internacional de los precios del petróleo se pronostican sólo ligeramente a la baja en los siguientes cinco años. Por esa razón es que diversos funcionarios han expresado en algunas ocasiones que los escenarios del precio de la gasolina no son a la baja. El FMI estima que, a 2019, podría haber una caída del crudo tipo WTI en alrededor de 15 por ciento respecto a niveles recientes. Sin embargo, lo más probable es que ese hecho sólo baste para eliminar el subsidio a las gasolinas sin tener un impacto serio en sus precios finales.

5.- El precio del gas natural en Norteamérica, de acuerdo con el FMI, aumentará sólo 5.0 por ciento entre este año y 2019, lo que significa que se mantendrá bajo por un tiempo relativamente largo.

Sobre la base de estos datos, si México logra incrementar de manera importante el porcentaje de gas natural como parte del consumo global de energéticos, va a ganar sustancialmente en competitividad.

Pero, incluso, sería factible para el mediano plazo que si se hiciera un esfuerzo importante en el tendido de gasoductos interurbanos y urbanos, que se pudiera ofrecer el gas natural como una opción de combustible automotor, como existe en países como Argentina.

Lo importante de este hecho es que para lograr las anteriores metas México no tiene que ser una potencia en producción de gas. Ojalá lo seamos al paso del tiempo.

Por lo pronto, basta con poder aprovechar eficientemente el gas de Texas, que no hemos podido emplear de manera plena para aumentar la competitividad de la economía, que es el principal objetivo de la reforma energética.

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