Opinión

Por fin, ‘RIP’
a la larga distancia



El año pasado, entre todos los mexicanos con teléfono fijo y celular, hicimos llamadas de larga distancia dentro del país con una duración equivalente a 61 mil 407 años, según la Cofetel. Doblamos el tiempo que pasamos conectados a una LADA desde el 2000.

Aunque es importante hablar con gente en otros estados, las altas tarifas y sobre todo la opacidad sobre éstas, nos han pasado una factura grande. En sentido literal y figurado.

Muy pocos conocen el diferencial del costo entre una llamada local y una LADA. Pero el sentir es que es alto, sobre todo si se hace por celular. Esta percepción inhibe la comunicación entre la gente, y los que deciden llamar, lo pagan caro (a veces más del doble que un minuto nacional). Es una trampa para la productividad.

De ahí la importancia de que “muera” la larga distancia y nazca una tarifa única, algo que ya discute el Senado. El riesgo sería que esa tarifa única sea un promedio del precio de la llamada local y la LADA.

Estemos alertas.