Opinión

Poca mota

 
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Mariguana.

Gil lo leyó en su periódico Milenio: el consumo de mariguana entre la población de 12 a 17 años incrementó .1 porcentual en cuatro años, es decir, pasó de 1.2% en 2008 a 1.3% en 2011 según la Encuesta Nacional de Adicciones del Consejo Nacional contra las Adicciones.

Gamés se encuentra sumamente preocupado: ¿qué pasa con los jóvenes que ya no le están metiendo como antaño? En sus buenos tiempos, los amigos jóvenes de Gilga fumaban mariguana con seriedad y coraje, no se remilgaban. Sus buenos tres churrotes, mínimo.

La encuesta revela que por lo que toca a la mariguana y a la cocaína, no se registran aumentos significativos en el consumo de los adolescentes: “La tendencia nacional del consumo de drogas en la población adolescente de 12 a 17 años es baja. La prevalencia se mantiene igual desde el año 2008”. Sólo falta que Mondragón y Kalb, director contra las drogas, o como se diga, afirme que el bajo consumo se debe a la prohibición, o lo que él llama prevención. ¿Trae usted seis churrros? Al tambo, y así creamos jóvenes delincuentes al vapor.

Gamés ignora lo que quieren decir los funcionarios cuando dicen que “el debate sobre la mariguana debe ocurrir con responsabilidad”. Así lo dijo Miguel Ángel Osorio Chong:“debate con responsabilidad”. La controversia irresponsable ocurriría en los siguientes términos: “Mexicanos: pónganse hasta el cepillo. Que les duele una muela, mota.

Que una gripa los cerca: motita. Que el sexo relajado, unos buenos jalones de mota”. Ah, si Gil pudiera fumar mota. Nada, puros antibióticos, antihistamínicos, combate con las armas de la química que, dicen los que saben, hacen más daño. Jaladita, jaladota. (no empiecen en enero).

Al empezar los cinco foros de debate sobre el uso de la mariguana, Jorge Javier Romero, investigador del CIDE, dijo: “vamos a hacer el ridículo (…) lo que hace el sistema de prohibición es generar incentivos para que los delincuentes se enriquezcan”. La verdad sea dicha (muletilla pagada por Morena), Juan Ramón de la Fuente y Jorge Castañeda han argumentado bien y fuerte a favor de la despenalización de la mariguana. Por esa razón les dicen “rucos pachecos” en la “red de redes”. No hagan caso, amigos, pero, si traen algo: zacatito pal conejo.

No deja de ser raro que se refieran mucho menos a alguien como “ruco borracho”, y si lo dicen, suena fuera de lugar. En fon.

Uso médico

Osorio Chong dijo que “hay una tendencia mayoritaria a nivel nacional e internacional sobre los beneficios médicos de la mariguana para mejorar la calidad de vida de la población”. Correcto. Entonces tráiganle un churro a Gil porque ha caído una vez más en el hoyo de una gripa salvaje. De hecho estas líneas se escriben bajo la influencia del gripón.

¡Presten un churro! Pero si en realidad la mariguana no le cae bien a Gilga, lo que tendremos son dos problemas un engripado y un pacheco.

Eso de que la garganta se caliente con el humo de la mota, no le gusta a Gulga (así déjenlo: Gulga).

Gamés caminó sobre la duela de cedro blanco entre toses que salían de su garganta como jirones de fuego. Un cataclismo moral se adueñó de su corazón, las dudas sobre el porvenir lo ocuparon todo y las lágrimas desbordaron sus ojos. No es chiste, carambas. Ni siquiera Carstens hubiera tenido tantas dudas sobre el futuro nacional. Lo nunca visto: Gil se ha convertido en un valetudinario (gran palabra). Un viento frío y calentura, un whisky con hielo y garganta reseca, una madrugada sin bufanda y véanlo ahora, tendido en un camastro sufriendo, padeciendo, tosiendo y todos los gerundios que usted quiera y mande. Se oyó un lamento desgarrador en el amplísimo estudio: ay, mis hijoos con la gripa perra.

Cien

Gamés se encontraba ante el desafío de escribir cien palabras más para que esta página del fondo no apareciera corta, mocha. Cien, cien, ¿de dónde? Muy fácil, de Morena y su dirigiente (déjenlo así: dirigiente).

¿Cómo no se va a enfermar Gil si a cada rato ve a Liópez en la televisión y lo oye en el radio diciendo que va a ahorrar 500 mil millones de pesos que se roba la mafia en el poder? “Vamos a venderg el aviong en el 2018, no lo tiene ni Obama”. Quitarle a los ricos para darle a los pobres: gran plataforma de gobierno.

38.7 grados de temperatura. Ustedes no están para saberlo, ni Gil para contarlo pero lo que sigue es un capítulo de El señor de los Cielos.

Ximena quiso escaparse, pero Aurelio lo impidió. No molesten, por favor, respeten las canas de Gilga.

La máxima de Pessoa espetó dentro del ático de las frases célebres: “Pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que cambiar de celda”.

Gil s’en va

Twitter:@GilGamesX

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