Opinión

Pierde una batalla, pero gana liderazgo


 
 
Con su gesto estéril, pero simbólico, que sin duda pasará a la historia del Legislativo estadounidense, Rafael Edward Cruz podría consolidarse entre los favoritos del Tea Party a la candidatura presidencial del Partido Republicano en 2016, si es que la facción radical del conservadurismo mantiene su capacidad de influir en la política del país vecino.
 
 
El Tea Party nació después del triunfo de Barack Obama en 2008 como una reacción de las bases ––con un dejo de racismo de por medio–– del “Gran Viejo Partido” (GOP) a los planes “socialistas” del mandatario demócrata en plena crisis económica. Regionalista, antiinmigrante, con marcada presencia en el sur y dispuesto a llevar hasta las últimas consecuencias su rechazo al “gobierno obeso” de Washington, el movimiento populista, manipulado entre otros por el exdiputado federal Dick Armey a través de sus comités de acción política, había sido marginado por John McCain, pero logró colar a varios de sus miembros en el Capitolio.
 
 
La reforma del seguro de salud impulsada por Obama, en el único país desarrollado que carece de cobertura universal, se convirtió en su blanco principal, sobre todo por “atentar contra la libertad individual” y hacer obligatoria la adquisición de una poliza. Obama, sin embargo, pudo sacar adelante lo que sería su mayor éxito interno y en las elecciones generales del año pasado, con las que Cruz llegó al Senado, el Tea Party otra vez se sintió relegado por la nominación de un Mitt Romney mucho más cercano al capital neoliberal y la derecha tradicionalista.
 
 
Rival
 
 
Aunque en el Tea Party también suena fuerte el nombre de otro senador, Rand Paul, para la lucha por la designación presidencial, Cruz sabe que con el maratón oratorio consolida sus simpatías y, más que nada, la posibilidad de ampliar una carrera que todavía tiene mucho por delante, aunque a final de cuentas el legislador novato Obama sorprendió al dar un salto meteórico del exclusivo “club de los cien” a la Avenida Pennsylvania.
 
 
Primer senador hispano de Texas, hijo de un inmigrante cubano y nacido en Calgary, Canadá, donde sus padres trabajaban en la industria petrolera, Cruz ostenta credenciales impecables para el GOP, al defender la portación de armas y rechazar el aborto como exfiscal general del estado.