Opinión

Pier Luigi Bersani promete lograr una Italia justa


 
 
En vísperas de las cruciales elecciones parlamentarias en Italia del domingo y lunes, Pier Luigi Bersani, líder del centroizquierdista Partido Democrático (PD), disfruta de 4 a 5 puntos de ventaja sobre el exprimer ministro y magnate de la televisión Silvio Berlusconi; sin embargo, su triunfo puede verse empañado por la falta de control del Senado, lo que obligará al exdirigente comunista a negociar una alianza con los centristas de Mario Monti, premier saliente.
 
La atención de los mercados está puesta en el proceso, pues temen que un gobierno inestable, ya sea con Bersani o con Berlusconi, llevaría a la paralísis política y una recaída de la tercera economía europea, afectando al resto del mundo después del rescate al borde de la quiebra que logró Monti en 2012. Por ello, apunta Reuters, el PD se movilizó para despejar las dudas, al refrendar -por medio de Stefano Fassina, economista en jefe-, su compromiso de mejorar el empleo, los sueldos y la simplificación administrativa, temas que Bersani ya enfrentó como titular de Industria, Comercio y Desarrollo desde 1996 en los gabinetes de Amato, D'Alema y Prodi.
 
"Somos totalmente conscientes de que la inercia no es una opción. No tenemos tiempo que perder. Los problemas son muy serios y no podemos darnos el lujo de más recesión", manifestó Fassina en el marco de una tasa de desempleo que alcanza a 5 de los 58 millones de italianos. No obstante, ante el rechazo de Monti -"no tenemos nada en común", dijo a Il Messaggero- a una coalición que detenga a Berlusconi y sus aliados separatistas de la Liga Norte, que prometieron crear una 'macrorregión europea' fusionando a la rica Lombardía con Piamonte y el Veneto, insistió en que "si no tenemos la mayoría y Monti puede aportar las cifras para formar un gobierno estable, ¿Por qué no lo haría? ¿Cuál es la alternativa? ¿Otra elección en un par de meses? Seria difícil explicarle al resto del mundo que el salvador no está dando su apoyo".
 
Poeta
 
Fassina, quien proviene de la facción radical del PD, defendió a Nichi Vendola, poeta aliado del pequeño partido Izquierda, Ecología y Libertad que es abiertamente homosexual y gobernó -con moderación- la región meridional de Puglia. Monti ha pedido sacrificarlo para estudiar un acercamiento, pero Fassina recalcó que 'no es el extremista que la gente pinta con fines electorales'.
 
Sobrio y con un discurso que entremezcla frases coloquiales, según descripción de The Observer, Bersani, nacido en 1951 en la región de Emilia-Romagna, hijo de un mecanico católico que también trabajaba en una gasolinera, aseguró ayer a Euronews que continuará el duro programa fiscal de Monti, pero le añadirá medidas para fomentar el crecimiento, la inversión y el consumo. Distante de la televisión, donde parece incómodo, a diferencia de Berlusconi, quien remontó en la campaña gracias a una ofensiva relámpago en los medios, muchos de ellos de su propiedad, indicó que no siente a la derecha 'respirando en mi nuca, porque siento la voluntad de cambio de todo el país'.
 
El candidato a primer ministro, cuya divisa es 'la Italia justa', enfiló sus baterías sobre el excéntrico Berlusconi, a quien acusó de 'arruinar la propia idea de Europa', tras calificar a la cultura de los separatistas de la Liga Norte de 'estrecha, regresiva y de barreras". Bien recibido en Bruselas, París y Berlín -Berlusconi llama a Monti "peón' de la canciller federal alemana, Angela Merkel, y dice que 'a lo más Bersani sería un buen alcalde de Bolonia'-, expuso que en dichas capitales percibió 'una profunda preocupación por un resultado que confirme el eterno retorno de Berlusconi. Así es que mi percepción es que tenemos la responsabilidad de ganar, no sólo por Italia, sino por toda Europa, y no sólo por la Europa de centro izquierda'.
 
Frente a las criticas que sostienen que dejó escapar a Il Cavaliere, luego de que el barón de la pantalla chica y el futbol declaró que pagar sobornos 'es parte normal de los negocios en el extranjero', Bersani, quien ha pedido crear 'los Estados Unidos de Europa', agregó que su "arma atómica" ha sido privilegiar los recorridos por toda la península, en lugar de la televisión. Encontré, menciona, una Italia agraviada, a la que le digo que 'las protestas por si mismas no nos llevarán a ningún lado, igual que un gobierno sin cambio'.