Opinión

Philip Guston

 
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Philip Guston. (http://www.theartstory.org/artist-guston-philip.htm)

Esta semana celebramos el natalicio de Philip Guston, quien nació el 27 de junio de 1913. Figura prominente de la pintura norteamericana y uno de los exponentes clave para entender el desarrollo de la pintura del siglo XX debido a sus aportaciones al terreno de la abstracción y la figuración. Guston es un pintor particular, único, cuyo trabajo fue capaz de romperse a sí mismo, de cuestionarse mediante el humor, lo que le permitió trascender sus barreras personales y profesionales siempre en equilibrio con la seriedad. A su carrera le encuentro más conexión con la de artistas como Francis Picabia que con aquellas adscritas a los expresionistas abstractos, debido a su capacidad humorística y de poner en cuestión su trabajo, lo que le permitió cambiar y, para el ocaso del expresionismo abstracto, trascender a una nueva etapa como pintor, evitando así un final trágico o un suicidio como el que terminó la vida y carrera de muchos pintores de la Escuela de Nueva York.

Quienes consideramos la vida un paradigma, pregunta y respuesta incierta, cuyo trecho resulta imposible a cualquier estabilidad, encontramos sólo en pocos campos un equivalente a este paradigma; uno de ellos sería la pintura, porque es la disciplina que ha acompañado al desarrollo de la humanidad, técnica a través de la cual se han acumulado y representado las formas de ver y de sentir del devenir humano, vehículo ancestral a través del cual construimos sentido de la realidad que nos rodea.

En ese sentido, para entender la aportación de Guston al campo de la pintura es importante mirar al contexto histórico en el que se desarrollaron su práctica y vida. La historia del pintor responde a las dificultades de una infancia que arrastraba fantasmas y la pesadez de los pogromos y persecuciones que caracterizaron a la Europa de principios del siglo XX. Guston era hijo de una pareja de judíos inmigrantes de Ucrania, quienes después de escapar de su persecución en Odessa llegaron a vivir a Montreal, ciudad donde nació el artista, y de la cual migró rápidamente con su familia para establecerse en Los Ángeles, California, donde el pintor pasó la mayor parte de su etapa de crecimiento.

Agobiado constantemente por actos antisemitas, xenófobos/racistas y de poca tolerancia, característicos de la época, frecuentemente orquestados por el Ku Klux Klan, Guston fue testigo de una serie de abusos y actitudes intolerantes que lo persiguieron toda su infancia, hasta culminar en el suicidio de su padre, sucedido a sus 10 u 11 años de edad. La historia narra que fue este niño quien lo encontró colgado y muerto en el cobertizo. Este hecho deja una marca en su vida, que lo lleva a introducirse sólo tres años después en las artes, cuando comenzó a pintar a la edad de 14 años.

La pintura de Philip Guston necesita ser analizada en la totalidad de su cuerpo de obra, a fin de vislumbrar el complejo desarrollo en estilos y aproximaciones que definieron su carrera. Las primeras pinturas de Guston se colocan en el campo de la figuración y de la representación, fuertemente influenciado por la pintura renacentista, así como por el movimiento de los muralistas mexicanos. Es en este periodo que podemos pensar en trabajos como The struggle against war and terror (1934), que realizó en colaboración con los artistas Reuben Kadish y Jules Langsner en el Palacio de Maximiliano, ubicado en Morelia, Michoacán, un trabajo que reconoce una influencia directa de Siqueiros.

La colaboración Guston/Kadish dio como fruto algunos murales más, fuertemente influenciados por la pintura de realismo social, vertiente que Philip continuó en solitario por los siguientes 15 años.

Aunque al pintor se le reconoce principalmente por formar parte de la primera generación de artistas adscritos al expresionismo abstracto o Escuela de Nueva York, la mayor aportación de Guston la encuentro en su capacidad de romper con el estadío bofo en que había caído dicho estilo para el final de la década de los 60.

Lo que lo convirtió en uno de los pocos pintores capaces de dejar la abstracción y regresar a la figuración, capaz de integrar las búsquedas y características del expresionismo abstracto en una figuración diferente, que posteriormente se consideró como neo-expresionismo, movimiento predecesor y seminal para el arte pop. En este periodo es común encontrar en la pintura de Guston personajes casi caricaturizados, entre ellos algunos con motivo del Ku Klux Klan, un elemento que se encuentra presente en su obra desde 1930, en algunos de sus murales.

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