Opinión

Petróleo, precios y producción

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Royal Dutch Shell

Hace un año empezaba la caída en el precio del petróleo. Aunque ya en octubre se había empezado a notar una mayor volatilidad, fue en noviembre que sufrimos la gran caída. El West Texas inició el mes de noviembre de 2014 en casi 80 dólares, y lo terminó cerca de los 50.
Hubo después unos meses de 60 dólares, pero ahora está otra vez en la franja de 40 a 50 dólares por barril.

La mezcla mexicana rondaba 75 dólares en octubre del año pasado, para diciembre estaba en 52, y casi todo el año ha estado más bien cerca de los 40 (aunque de abril a junio, siguiendo el breve repunte que comentaba, llegamos a 50 dólares).

Esto significa que ya para el mes próximo no se registrarán caídas anuales de precios, porque se cumplirá un año de que llegamos al piso.
Así, el gran impacto de esta caída de precios en las finanzas públicas se habrá completado, y de ahí en adelante ya podremos hacer nueva planeación. Sin embargo, lo que sí ha seguido cayendo es la producción de petróleo. Entre 2010 y 2013 nos mantuvimos en 2 millones y medio de barriles diarios, pero en 2014 perdimos casi cien mil, y en este año llevamos una pérdida de 160 mil. En total, digamos que se ha reducido la producción en un 10% en el transcurso de estos dos años, y ese efecto no tiene que ver con el precio internacional, sino con el agotamiento de los campos que Pemex explota.

No es fácil saber si esta caída continuará o no. El gran manto del que vivimos por 30 años, Cantarell, ya no es ni sombra de lo que fue. En 2003 y 2004, el campo Akal, que es el núcleo del activo que llamamos Cantarell, llegó a producir poco más de 2 millones de barriles al día. Hoy apenas produce 90 mil. Otros campos del mismo activo pudieron compensar parte de la caída, pero también se han agotado, y apenas superan los 150 mil barriles diarios. Cerca de Cantarell está Ku Maloob Zaap, que es el complejo del que ahora vivimos. Ku llegó a su máximo en 2008, e inició su declinación casi de inmediato. Casi llegó a 400 mil barriles al día, está ahora en 170 mil. Zaap parecía estabilizarse en 300 mil barriles, pero desde noviembre pasado, yo creo que para compensar la caída en precio, han logrado sacarle casi otros cien mil diarios. Finalmente, Maloob, que también había llegado a los 300 mil hace un año, no reaccionó igual que Zaap, y no se ha podido mover de ese nivel. Entre los tres, pues, se producen entre 800 y 850 mil barriles al día, pero no parece que pueda hacerse mucho más.

Las otras regiones también se ha intentado que compensen la caída. La Marina Suroeste, que es la más cercana a Tabasco, sí ha crecido, de 500 a 650 mil barriles diarios, más o menos. La sur, que había llegado a 500 mil, se regresó a 400 mil, y no mejora. Y la región norte, a la que se le apostó mucho (recuerda usted Chicontepec), a duras penas aporta cien mil.

Como ya lo habíamos comentado, la caída del precio, un fenómeno internacional, y la de la producción, asunto nuestro, nos dan la oportunidad de aprender a vivir con nuestros propios medios. Ayudaría que se reduzca el robo que ayer reportaba El Financiero, por cierto.

Afortunadamente, se ha logrado compensar parte del ingreso del gobierno con impuestos, pero hay que hacer un esfuerzo mayor. ¡Acuérdese que hay pensiones por pagar!

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey

Twitter: @macariomx

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