Opinión

¿Perversos BBVA Bancomer y Banamex?

Me está costando mucho digerir la idea de que la alta concentración de la banca implica que muchos clientes estén capturados por pocos bancos y que esto actúa en detrimento de la competencia. Hay más de 45 bancos en el sistema financiero, y luego del análisis elaborado por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), de Jana Palacios, no parece haber un caso sólido con un problema grave que fehacientemente pruebe que la banca anda mal. Veamos.

Dijo la Cofece en su comunicado que “el costo que implica el uso de cajeros automáticos de bancos diferentes a los que el usuario tiene sus cuentas es de entre 20 y 30 pesos promedio por retiro, y los consumidores ven limitada la posibilidad de utilizar cajeros de otros bancos, produciéndose ineficiencias en el aprovechamiento de esta infraestructura.”

El párrafo anterior asume que la “infraestructura” de cajeros disponible es algo así como un bien público que todos deberíamos tener derecho de usar. Entiendo la motivación del regulador, en este caso la Cofece, que debe buscar el bienestar social y favorecer al consumidor; no obstante, no puede asumirse que todos los cajeros deben forzosamente servir a los usuarios de otros bancos. Cada cajero automático cuesta mucho dinero: rentar el espacio para ubicarlo, darle mantenimiento, la licencia de su sistema informático y el aparato mismo no son gratuitos.

¿Por qué debería un banco ser obligado a cobrar una comisión basada en costos únicamente? ¿Por qué se le debería impedir obtener una utilidad por poner a disposición de un usuario de otro banco este servicio?

Los bancos ponen a disposición de usuarios de otras instituciones sus cajeros automáticos porque ellos mismos se verán beneficiados, al poder ofrecer este servicio a sus propios clientes. No obstante, no debemos asumir que simplemente porque BBVA Bancomer o Banamex son instituciones grandes deben ser obligadas a cuasi regalar el uso de su infraestructura. Sería como pedirle a Aeroméxico que en sus oficinas permita la venta de boletos de Interjet, ADO, VivAerobus o Estrella Blanca, sólo por ser grandote y estar dedicado al transporte.

La Cofece puede recomendar castigar las malas prácticas de la banca, por ejemplo, cuando ésta hace engorroso a sus clientes cambiarse de institución (cosa que sí ocurre). Pero la aparente falta de competencia en el sector no parece estar derivada del tamaño de seis o siete bancos, sino de la falta de conocimiento de parte del consumidor… algo que la reforma financiera no resuelve.

Queda como siempre para la reflexión lo que sí han logrado bancos como Azteca o Compartamos. Su modelo de negocio es otro: incluyente, transversal a varias capas socioeconómicas… y rentable.

​Twitter: @SOYCarlosMota