Opinión

Perversidad en alto grado

Hay políticos que dicen que la inseguridad no se va a resolver con más policías, sino con más empleo, más desarrollo y mejor educación. El problema es que se oponen a ambas cosas.

Rechazan la creación de la Gendarmería, y se negaron rotundamente a la implementación de reformas para que el país cambie.

Quieren que se queden las mismas policías, incluyendo las controladas por bandas criminales, y se movilizan para realizar plantones y bloqueos en contra de la reforma energética que traerá 500 mil nuevos empleos en los siguientes tres años.

Eso es perversidad en alto grado, pues atacar ambas estrategias es apostarle a que el país no funcione.

Que no haya más policías y que se quede todo tal y como está. Que se continúe desangrando a Pemex y no aprovechemos el potencial de hidrocarburos que tenemos en el subsuelo marino de aguas profundas.

Es decir, hundámonos todos para echarle la culpa a los que gobiernan.
Desde hace ocho años se inició un proceso de limpia de cuerpos policiacos que estaban infectados hasta el tuétano, y con avances y retrocesos ha sido posible ir construyendo instituciones mejor capacitadas y equipadas.

Los datos dados a conocer recientemente por la Comisión Nacional de Seguridad nos dicen que los homicidios dolosos han disminuido 27 por ciento, los plagios en seis por ciento y las extorsiones han caído 19 por ciento.

En Ciudad Juárez se cumplió un año sin que se registrara un secuestro.
Michoacán era territorio en manos de bandidos y ya no lo es en esa magnitud.

Cayeron presos o fueron muertos los principales líderes de Los Caballeros Templarios (falta uno, La Tuta), y están en la cárcel políticos de alto nivel: alcaldes, exalcaldes, un exgobernador, el hijo de un gobernador con licencia, además de connotados dirigentes partidarios de todos los colores políticos.

Cuando se tomaron esas acciones en Michoacán, algunos políticos protestaron porque se “violaba la soberanía” de ese estado. Quieren que todo quede igual, o de ser posible que empeore.

Rechazar el perfeccionamiento de los órganos policiacos es querer que el país siga en las mismas condiciones. ¿Cuál es el motivo? ¿Estamos muy bien como para rechazar la creación de la Gendarmería?

Esta nueva división de la Policía Federal protegerá, por ahora, los ciclos productivos de la acción de la delincuencia organizada, que llegó a afectar la producción del limón y su precio en el mercado.

Están en lo correcto al afirmar que el problema de fondo se va a solucionar con más empleo, mejor educación y más desarrollo.

Así es, a largo plazo. Entonces ¿por qué no se quiere que haya reforma educativa? ¿Por qué se le mandan cartas a inversionistas extranjeros para que no traigan su dinero a México?

No quieren que el país levante cabeza, para presentarse como los únicos salvadores de una catástrofe en seguridad, en crecimiento económico y en empleo.

Por eso se oponen a las reformas y a la Gendarmería.

Estelas

Con Silvano Aureoles al frente de la Cámara de Diputados, ese órgano legislativo tendrá una presidencia profesional e incluyente. Claro, si es que los diputados tienen la sensatez de elegirlo. Y para presidir el Senado, podría darse el caso de otro acierto: Roberto Gil Zuarth.

Twitter: @PabloHiriart