Opinión

¿Persistirá la baja inflación en México en los próximos meses?

 
1
 

 

Shell Alaska


Por Alejandro Rodríguez Arana.

Profesor investigador del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana.

México tiene hoy en día la inflación más baja registrada desde que el índice nacional de precios al consumidor (INPC) comenzó a calcularse en enero de 1969. Ocho de los diez meses con menor inflación anual calculada han tenido lugar en este 2015. La cifra más baja de inflación anual ocurrió apenas ahora en noviembre con 2.21%.

Una inflación tan baja como la que observamos actualmente es, en principio, una muy buena noticia. Sin embargo, el contexto en el que está ocurriendo este fenómeno obliga a preguntarse por qué está cayendo la inflación. En particular, algo que llama poderosamente la atención es que el tipo de cambio ha subido más de 20% en términos anuales (22.5% entre noviembre de 2015 y el mismo mes de 2014). En los años ochenta los fuertes incrementos del tipo de cambio se reflejaban en aumento de los precios. Lo mismo ocurrió en la crisis de 1994-1995. En esa ocasión, un aumento cercano a 100% del tipo de cambio entre noviembre de 1994 y noviembre de 1995 se vio reflejado en un repunte de la inflación cercano a 50%.

Hay varios factores detrás de la caída inflacionaria en presencia de un fuerte incremento del tipo de cambio. Un elemento muy importante es la caída del precio de los bienes básicos (commodities en inglés). El precio del petróleo ha caído en un año a menos de la mitad de su valor. Situaciones similares se observan en los precios de algunos productos agrícolas, como el maíz o el trigo y otros mucho bienes. Siendo estos bienes insumos de producción, compensan en gran medida el incremento del tipo del cambio.

Otro factor que explica la baja inflación en México es un largo proceso en el cual los mecanismos de indexación se han reducido en forma considerable. Cuando la inflación es muy alta, como ocurrió en México en los años ochenta, se buscan formas de protección que se conocen como mecanismos de indexación. Así por ejemplo, los salarios se ajustan en forma muy cercana al INPC. Como en estos casos la moneda doméstica pierde valor, muchos precios se ajustan a monedas más fuertes, como el dólar. Así, cuando la inflación es alta cualquier movimiento del tipo de cambio se traspasa con rapidez a una gran cantidad de precios y de ahí a los salarios, lo que genera una espiral inflacionaria.

A partir del mes de abril de 2000, México ha tenido inflaciones anuales siempre menores a dos dígitos. Las bajas inflaciones durante un período de casi 16 años han reducido los mecanismos de indexación, con lo cual el traspaso del tipo de cambio a precios ha bajado notablemente. En buena medida por eso es posible observar un incremento de más de 20% en el tipo de cambio nominal sin que tenga prácticamente ningún efecto visible en el INPC general.

Algunos analistas han lanzado la hipótesis de que la inflación en México es muy baja porque la actividad económica está muy estancada. Personalmente creo que dicha hipótesis es muy cuestionable. Los indicadores cíclicos de la actividad económica publicados por el INEGI no muestran una situación actual de particular estancamiento. El llamado indicador coincidente, que podría ser el mejor indicador del ciclo económico, ha estado fluctuando alrededor del valor medio de 100 desde principios de 2015. Si el indicador estuviera debajo de 100 en forma consistente, entonces se esperaría una caída inflacionaria y si estuviera arriba de 100, se esperaría una aceleración de la inflación, pero el indicador está tan cerca de 100 que eso difícilmente debería tener un efecto positivo o negativo consistente sobre la inflación.

¿Qué se podría esperar para los próximos meses? Una estimación sobre la inflación futura me dice que ésta llegará a un mínimo anual en diciembre de este año y después comenzará a repuntar. El repunte muy probablemente ocurra como consecuencia del traspaso retrasado del tipo de cambio a precios. No obstante, este probable repunte no parece ser de preocupación. En el mejor escenario la inflación anual llegaría a 3.2% en agosto de 2016 para estabilizarse en niveles cercanos a 3%. En el peor escenario la inflación podría alcanzar niveles de alrededor de 4% a mediados de 2016 para luego bajar lentamente y alcanzar niveles de entre 3% y 3.5%. Nada que temer.

También te puede interesar:

Navidad: la Paz y la “tregua de Dios”

¿Legalización de la marihuana?

Sobre la (i) relevancia del monto del salario mínimo