Opinión

Perrocigatos

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil recordó que el perrocigato es un animal muy común en la política mexicana y, en especial, en los partidos. En el PAN nacieron y crecieron varias camadas de perrocigatos e invadieron al Partido Acción Nacional hasta convertirlo en la casa de esos ejemplares. Madero y Cordero se encargaron de alimentarlos y engordarlos, las consecuencias están a la vista de todos.

En el PRI los perrocigatos se esconden, van y vienen en la sombra y cuando se dejan ver pelan los dientes y atacan con fiereza. En el Revolucionario Institucional hay en nuestros días un gran perrocigato que pone en orden a los perrocigatitos.

Desde hace muchos años, en el PRD, el perrocigato creció hasta convertirse en un perrocigatote indomable, furioso, sin piedad. En el Partido de la Revolución Democrática hay tantos perrocigatos que se vieron obligados a darle nombre a cada manada. Convendría acercarse con sigilo a observar a esta especie única de perrocigato.

Sin sentido

Carlos Navarrete, presidente nacional del PRD, afirmó que es un “sinsentido” solicitar la renuncia de la dirigencia nacional del partido, como pidió Cuauhtémoc Cárdenas. Navarrete va y viene entre el berenjenal de su partido y propone arriba y abajo protocolos para fortalecer la cultura de la legalidad y la ética política. Pues el dirigente va a necesitar un protocolo grande como una montaña. ¿Y qué se ve en el horizonte, entre el Popo y el Izta? Es el protocolo de Navarrete para la ética y la legalidad dentro del PRD. Un sinsentido, anjá.

Gil lo leyó en su periódico La Jornada: Navarrete dijo que no se doblará ante la crisis que vive el PRD: nos entregaron un cartucho de dinamita. Oiga, Navarrete, ¿quién les entregó el cartucho de dinamita? A ver, a ver, suelte la lengüita. Gilga considera, más bien, que el cartucho se lo pasan como estafeta desde años unos a otros, desde el momento en que decidieron subir a su plataforma electoral a asesinos y criminales. ¿No le parece grave? Como con los jonrones: Cárdenas se va, se vaa, se vaaa.

Cárdenas se reunirá con quienes integraron la Corriente Democrática del PRI, las tribus mandan señales de humo desde las colinas vecinas para unirse y exigir la renuncia de la dirigencia actual. Navarrete dice que no se mueve y que no responde chipote con sangre sea de Cárdenas o de Bejarano. Lo dicho: perrocigatos.

El texto de Navarrete, el famoso protocolo, propone cero tolerancia ante la ilegalidad de legisladores, dirigentes y servidores públicos perredistas. Navarrete a escena: el PRD no tolerará ninguna colusión de dirigentes nacionales, estatales, municipales y legisladores con organizaciones criminales. Perdonen la obviedad, pero ahí hay un pozo y un niño.

Gil no entiende cómo la dirigencia actual salvará a su partido de la debacle que ya ocurre en los interiores de esa casa. La declaración anual de los perredistas, la página de transparencia y un sistema ciudadano de control de precandidatos y candidatos no sólo parece insuficiente sino que revela la escandalosa parranda electoral a la que se llevaron al partido sin un sistema de seguros. En fon.

Un ciego que todo lo ve

Jesús Ortega se ha fingido ciego y se da contra las paredes. Entrevistado por Carina García para su periódico El Universal, el líder de la corriente Nueva Izquierda, consideró innecesario abrir una investigación dentro del PRD para restaurar la ruina que llevó al alcalde Abarca a la presidencia municipal de Iguala.

El PRD no es Ministerio Público, dijo Ortega: “No digo a diario, pero frecuentemente me llegaban señalamientos de compañeros sobre otros compañeros. ¿Cómo puede uno, como dirigente del partido, prejuzgar o juzgar sobre la base de un señalamiento de otro compañero de partido? Se convertirían todos los partidos en un espacio insoportable para la convivencia”.

Una sonaja y un chupón para el dirigente Ortega a la brevedad. Háganle el fabrón cavor, o como se diga, a Gil Gamés. Con la pena, pero por no prejuzgar, el PRD, el PT y el MC llevaron a un criminal a la alcaldía de Iguala y se despacharon un estado completo, Guerrero, y antes hicieron estofado con Michoacán. A ver, Navarrete, venga acá y responda: con una declaración como la de Ortega, ¿usted cree que un protocolo es suficiente? Hace tiempo que Gil no recurre a la poesía: me cae que no tienen madrola que los cobije.

De última hora: Navarrete y Cárdenas van a debatir ante los medios. ¿Qué se van a decir que no sea admitir el desastre de su partido?

La máxima de Faulkner espetó dentro del ático de las frases célebres: “Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX