Opinión

Perdieron los violentos

Si los anarquistas violentos que fueron detenidos in fraganti cuando empañaron las marchas pacíficas eran “infiltrados del gobierno”, ¿por qué exigen ahora su liberación?

Un sector del PRD, La Jornada, el Frente Popular Francisco Villa y otras organizaciones ligadas a Morena, reclaman la liberación de los 11 anarquistas detenidos por delitos graves cometidos en la marcha del jueves 20.

¿Por qué? Ellos mismos dijeron que los que cometieron actos de barbarie el jueves 20 eran “infiltrados del gobierno”.

Demasiada preocupación por la suerte de unos agentes del gobierno que atacaron a policías, comercios y la fachada de Palacio Nacional con la intención de incendiarlo.

Su detención, dice el editorial institucional de La Jornada de ayer, es “arbitrariedad y criminalización de la protesta”.

Al contrario, quienes criminalizaron la protesta fueron ellos.

La marcha fue pacífica, multitudinaria, y la intentaron desvirtuar con actos violentos grupos de encapuchados, ahora defendidos por un sector del PRD, por Morena y su periódico.

Les falló la asonada golpista previa al 1 de diciembre, porque la mayoría de la población no quiere caos, sino legalidad, fin de la impunidad y un alto a la corrupción.

Perdieron los que iban por la caída del gobierno antes del 1 de diciembre, como es la demanda de López Obrador, planteada por él en México y en Washington.

Fracasaron porque su cinismo no fue avalado ni seguido por la población que se ha movilizado estos días.

El cinismo resulta indignante al constatar que ellos pusieron como candidato en Iguala a José Luis Abarca, autor intelectual de la desaparición o crimen de los normalistas de Ayotzinapa, y ahora gritan contra “los asesinos”.

Fueron ellos los que pusieron y apoyaron a los asesinos.
“Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, gritan los responsables políticos de entregar al crimen organizado a los normalistas de Ayotzinapa, para que los desaparecieran de la forma más inhumana desde los tiempos de Auschwitz.

Dicen, y con razón, que en el país no hay Estado de derecho. Pero cuando se detiene a los vándalos que atacaron policías, Palacio Nacional, y coartaron el derecho de otros a manifestarse pacíficamente, entonces ya no quieren que haya Estado de derecho.

Están enojados porque 11 anarquistas (esos que ellos de dientes para afuera dicen que son “infiltrados del gobierno”) no podrán salir bajo fianza.

En ocasiones anteriores los encapuchados han logrado salir porque sus fianzas las pagan diputados del Partido de la Revolución Democrática, como han hecho los legisladores Roberto López Suárez y José Luis Muñoz, a través de la Liga de Abogados 1 de Diciembre.

Punto final: ellos –PRD-Morena y sus adláteres– hicieron candidato a Abarca.

Ellos lo apoyaron para que fuera alcalde de Iguala.

Ellos son los responsables políticos de los crímenes cometidos por la Policía de Abarca contra los normalistas de Ayotzinapa.

Ellos exigen al Estado que los devuelva “vivos”, después de desaparecerlos.

Ellos quisieron derrocar al gobierno.

Ellos acusan al gobierno de ser incapaz de poner orden, y cuando lo hace lo acusan de represor.

Ellos defienden a los violentos que revientan manifestaciones pacíficas que demandan cambios profundos y no más caos.

Twitter: @PabloHiriart