Opinión

Pensiones y realismo
en las finanzas públicas

El Congreso está decidiendo que el gobierno federal asuma parte del pasivo laboral de Pemex y CFE. ¿Qué implicaciones puede tener esto? En sus estados financieros, Pemex tiene registrado un pasivo de pensiones futuras por 1.1 billones de pesos, mientras que la CFE tiene registrado un monto de 0.53 billones. Esto representa 6.8 por ciento y 3.3 por ciento del PIB, respectivamente. El Congreso habla de cargar sólo con la mitad.

Para algunos, esta decisión implica que ahora vamos a pagar esta enorme deuda entre todos. Lo cual es inaceptable. Cada mexicano debe desde el viernes pasado 14 mil 200 pesos más si se decide asumir la totalidad de este pasivo laboral. Hoy la deuda pública reconocida formalmente como tal, suma seis billones de pesos, incluida la deuda externa (146 mmdd), los valores gubernamentales en circulación (4.0 billones) y la deuda del ISSSTE y del SAR viejo. Nos toca de a 52 mil 170 pesos por persona. Del otro lado del macrobalance tenemos 2.5 billones en las reservas internacionales del Banco de México (190 mmdd) que equivalen a 21 mil 500 pesos por cabeza.

Otros pensamos que ya va siendo hora de poner en la mesa todas las deudas ocultas que por no ser reconocidas como deuda pública formal le cuestan más al país. ¿Por qué no dejamos de hacernos tontos? Que la deuda esté registrada en Pemex o en el IPAB sólo nos cuesta más que si estuviera reconocida en valores gubernamentales.

A principios de los años noventa, la administración de Pemex encabezada por su director de Finanzas, Ernesto Marcos Giacomán, logró separar el programa de créditos a la vivienda (Ficolavi) del fondo de pensiones, y se diseñó toda una estrategia de inversión de largo plazo para tratar de contener este problema que venía creciendo exponencialmente. Desafortunadamente las administraciones siguientes hicieron muy poco. La deuda implícita no fondeada aumentó 20 veces en 20 años. El problema principal era la insuficiencia recurrente de recursos y la oposición eterna del sindicato para cambiar esta inercia perversa.

El 19 de agosto de 2008, el sindicato de la CFE llegó a un acuerdo con el Ejecutivo para que los trabajadores de nuevo ingreso entren a un esquema de pensiones de aportaciones definidas en cuentas individuales. En Pemex, esto es una tarea pendiente.

Estos dos organismos no son las únicas entidades con deudas colosales. El IMSS como patrón registra en uno de sus balances, “el de a de veras” 0.8 billones de pesos de pasivo laboral, lo que lleva a la Institución a registrar un patrimonio negativo por 0.6 billones de pesos. Pero más grave es aún el déficit de la pensión del IMSS a los trabajadores afiliados del sector privado, que podría superar hoy en día los 4.5 billones de pesos. Una cantidad similar está representada por el pasivo del ISSSTE para los trabajadores pensionados y en curso.

El IPAB es una deuda pública no reconocida formalmente. En sus estados financieros registra un pasivo de 0.9 billones que de siempre, ha tenido que fondearse con una pequeña sobretasa en los bonos emitidos por esta entidad, por no ser “deuda pública formal”. Su balance esta “cuadrado” ingeniosamente contra un creativo concepto de “Participaciones federales futuras por aportar” en el lado activo.

En octubre de 2012, Pedro Vásquez Colmenares publicó un interesante estudio denominado “Pensiones en México, la próxima crisis” en donde estima que al cierre de 2010 el déficit de pensiones supera 14 billones de pesos, que equivalen a 104 por ciento del PIB de ese año. El autor recomienda reformar los más de 138 sistemas de pensiones vigentes, y hace una propuesta de reforma integral a los sistemas pensionarios.

Nosotros creemos que es también urgente revisar los regímenes de inversiones que tienen la mayoría de estos sistemas incluidos los de las Siefore condenados a ganar rendimientos de valores gubernamentales. También consideramos indispensable el crear incentivos fiscales para complementar con fondos de pensiones privados el déficit del lado de las instituciones de seguridad social.

El autor es director de Estrategia.

Correo: eofarril@actinver.com.mx