Opinión

#PeñaAño1: Pacto y falta de priisnot


 
Si la salida del PRD del seno del Pacto ha provocado un huracán de palabras y de tinta, esa decisión representó un hecho político de derivaciones diversas más allá del propio perredismo:
 
1.- Las reformas estructurales han formado parte de un rediseño del Estado y del proyecto de nación, y por tanto necesitaban primero un sentido político.
 
2.- Por más fuerza que tenga la institución presidencial en ciclo Moebius de deterioro-revalidación-deterioro, la reorganización del Estado ha necesitado de un partido fuerte. Lo supieron Elías Calles y luego Salinas de Gortari, mientras que Fox y Calderón carecieron de partido.
 
3.- El tropiezo del Pacto tiene explicación en la inexistencia política del PRI, en su función como cascarón del viejo régimen en una dinámica de nuevas clases y sectores y la ausencia bastante obvia de pensamiento político priista.
 
4.- La salida del PRD del Pacto obedeció a una dinámica interna para la consolidación de la corriente de "Los Chuchos", pero a ese sector le pasa lo mismo que al PRI: lo domina el pragmatismo heredado del Partido Socialista de los Trabajadores y de los estilos de Rafael Aguilar Talamantes.
 
5.- Para empujar las reformas, el presidente Peña Nieto necesita dinamizar la presidencia democrática de prometida en marzo de 2012 con instituciones, nuevos espacios de negociación y mejores posibilidades de poder político. La transición española fue definida, operada y aterrizada personalmente por el presidente Adolfo Suárez.
 
 
6.- Si bien la economía determina la democracia porque la correlación productiva define las dinámicas políticas, la política tiene que encauzar y hasta conducir los procesos de modernización económica. La correlación entre política y economía hizo exitosas algunas transiciones, entre ellas la española con la ley de la reforma política y la Constitución junto a los Pactos de la Moncloa y sus reformas estructurales.
 
7.- El presidente de la república puede avanzar parte de sus reformas aun careciendo del PRI, pero el efecto en las clases productivas de esas reformas necesitará de un partido funcional a las nuevas clases surgidas de la apertura.
 
8.- Salinas de Gortari quedó atrapado en la crisis política de 1994 por la acumulación de contradicciones políticas y la ruptura en su equipo de trabajo: la sucesión de noviembre de 1993 impuso a Luis Donaldo Colosio, pero a costa de romper con Manuel Camacho Solís y el asesinato de Colosio lo llevó al choque con Joseph-Marie Córdoba Montoya.
 
 
9.- A Salinas de Gortari también le falló la correspondencia de las reformas estructurales de gran calado --privatización del Estado, constitucionalización del mercado e integración económica a los Estados Unidos-- como la reforma política que muchos le pidieron. Así, la salinastroika sin priisnot creó el clima de ruptura de 1994.
 
10.- La salida del PRD del Pacto afecta más al PRD que a Peña Nieto porque habrá acuerdos con el PAN; el PRD debe de llegar a la inevitable ruptura interna para no seguir arrastrando el lastre de López Obrador; y de reformas y rupturas tendrá que salir un nuevo sistema de partidos.
 
11.- La crisis en el PRD al salirse del Pacto beneficia al proyecto del presidente Peña Nieto porque llevará a una redefinición de corrientes y a la marginación de la sorprendente coalición neopopulista de caudillos Cárdenas-López Obrador-Ebrard.
 
12.- Sin priisnot --reforma del sistema político, del PRI y de la institución presidencial-- conducido por el presidente Peña y el PRI, la tensión social permanente impedirá el funcionamiento de las reformas estructurales.
 
 
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