Opinión

Peña y Davos 2017, ¿oportunidad perdida?

 
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Enrique Peña Nieto

El próximo 20 de enero de 2017 a mediodía de Washington, DC, Donald Trump jurará su nuevo cargo como presidente de Estados Unidos frente al presidente de la Suprema Corte de Justicia de esa nación. Al mismo tiempo, a seis mil 700 kilómetros de distancia, habrá más de dos mil 500 líderes empresariales y jefes de Estado discutiendo el nuevo orden mundial derivado del triunfo del republicano. ¿Dónde? En Davos, Suiza, en el marco de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial.

La de 2017 será sin duda una de las reuniones del WEF más esperadas de los últimos años. Pero nuestro país estará en otra lógica, porque el presidente Enrique Peña Nieto ha decidido no asistir a esa reunión en Suiza. Millones de mexicanos, habrá que admitirlo, mirarán atónitos el televisor para ver cómo entra en funciones el presidente estadounidense que quiere deportar mexicanos masivamente y renegociar el Tratado de Libre Comercio.

La decisión de Presidencia de no asistir a Davos en 2017 en realidad no es reciente. Desde inicios de la administración se supo que el presidente Peña había decidido alternar sus asistencias a ese foro. De tal suerte, no estuvo ahí en enero 2013, como muchos esperaban. En aquel momento se decía que iría un año después, cuando tuviera una historia de peso que contar, lo que efectivamente ocurrió en enero de 2014, en pleno auge de la aprobación de las reformas estructurales.

Peña no asistió en 2015, pero sí lo hizo en enero pasado, con lo que se cerraba la posibilidad de verlo en 2017 ahí.

No obstante esa calendarización, el foro de Davos sería el idóneo para que el presidente Peña plantease ante una nutrida comunidad global las aspiraciones de nuestro país dada la llegada de un líder proteccionista a la presidencia de nuestro principal socio comercial. En otras palabras: Peña Nieto haría muy bien en reconsiderar su ausencia; y podría armar un programa ambicioso para relanzar la agenda global de México frente a miles de personas de negocios que favorecen la integración.

A la fecha el gobierno mexicano únicamente ha registrado a la Reunión Anual a José Antonio González Anaya, director de Pemex y a Jaime Hernández, director de la CFE —además del director de ProMéxico.

Pero la delegación empresarial mexicana ya ha perfilado su participación, y podrían esperarse severas críticas de parte del empresariado mexicano si el gobierno ignora una oportunidad como la que el Foro representa.

El Foro de Davos de 2017, que llevará por título 'Liderazgo Responsable y Sensible', sería un espacio más que idóneo para que, al mismo tiempo que Trump es juramentado, el gobierno de México lance iniciativas de vanguardia que resuenen desde Suiza a todo el planeta. Ojalá se aproveche.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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