Opinión

Peña: Nomina a Carstens, neta

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Agustín Carstens

Tengo entendido que no te gusta el tuteo, Enrique. Si es así, ni modo. Igual no me conoces, pero yo a ti sí (te reconocería en cualquier parte) y hasta sé dónde vives. O sea que al menos por mi parte hay confianza para exhortarte con respecto a un nombramiento que deberás hacer pronto (diciembre a más tardar).

Quizá duela reconocerlo, Enrique, pero Agustín Carstens es el mejor funcionario de tu gobierno (sí, incluyéndote). Si eso te incomoda es porque no lo nombraste como gobernador del Banco de México, sino que fue decisión de Felipe Calderón. Francamente, no es que Calderón hiciera nombramientos extraordinarios. Si algo tienen en común es una nefasta inclinación por premiar la lealtad por sobre la competencia.

Calderón la desarrolló al nacer y crecer en la oposición, y la acendró viendo el desastre del gabinete Montessori foxista. Tus acciones provienen de tratar de replicar a nivel nacional el modelo político toluqueño (y los resultados están a la vista).

Pero en el sector económico-financiero los nombramientos de Calderón (y de Fox) eran, ahí sí, meritocráticos. Aunque no lo creas, no tenían prisma blanquiazul. Tu lente tricolor e instinto de gobernar con los leales y cercanos te ha llevado a ignorar lo que funciona, y tratar de arreglarlo como si estuviera roto. El Banco de México no está roto. De hecho, hace unos días presumías que la inflación que hoy registra México es la más baja en décadas. Sin duda es un logro en tu haber. El Banxico será autónomo en su manejo de la política monetaria, pero es parte integral del gobierno federal. Y ese resultado que exaltas tiene responsables: la Junta de Gobierno, que encabeza Carstens.

¿Tienes gente capaz que podría sustituirlo? José Antonio Meade, destacadamente, es un excelente economista y con amplísima experiencia pública, pero nunca trabajó en el propio Banxico. El antecedente más cercano similar fue el nombramiento de Carlos Tello por López Portillo en 1982. Evidentemente, no es un precedente alentador (aunque, claro, las ideas de Meade sobre cuestiones monetarias no tienen nada que ver con el esoterismo desplegado por Tello).

Evidentemente, Enrique, puedes designar a quien quieras: tienes los votos requeridos en el Senado. De ahí el peligro que veas el puesto como una cuota de poder a repartir entre tu círculo. Como hiciste, por ejemplo, colocando a Eduardo Medina Mora en la Suprema Corte y más recientemente designando a Miguel Basáñez embajador ante Estados Unidos. La capacidad y honorabilidad de ambos puede ser incuestionable, pero su experiencia para los cargos respectivos brilla por su ausencia. Esos nombramientos, y los de algunos políticos en la banca de desarrollo, preocupan ahora que toca el turno al Banco de México. Pareces pensar que la falta de experiencia directa es un factor menor, y no lo es.

Dices que el tuyo es un gobierno de resultados. Demuéstralo y nomina a que repita en el cargo a quien te los ha entregado y así beneficiado a todo el país. Pero si insistes en verlo con una óptica puramente personal, te conviene porque es lo mejor para tu gobierno. Si tu administración hubiera cumplido en otros aspectos como Carstens lo ha hecho en su trabajo, otro gallo te cantaría en materia de popularidad.

Twitter: @econokafka

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