Opinión

Peña Nieto se ha convertido en un CEO


 
Luego de las reformas estructurales (todas aprobadas, todas validadas democráticamente en el Congreso), empieza la hora de gobernar, de marcar un estilo propio y distintivo y de generar bienestar para la población en su conjunto. A partir de la semana próxima, cuando empiece el nuevo año, el gobierno de Enrique Peña carecerá del pretexto del que han echado mano los últimos tres: que las reformas estructurales son lo que hace falta. Ante esto, cabe la pregunta: ¿qué pruebas pedirá ahora la ciudadanía al gobierno de Enrique Peña? Porque sería ingenuo pensar que no habrá exigencias.
 
En mi percepción, la ciudadanía mexicana se está acostumbrando a exigir un desempeño de la economía al menos trimestralmente. Al presidente de México se le trata cada vez más como a los CEOs de las empresas que cotizan en las bolsas en Estados Unidos: se quieren resultados específicos, en el PIB, en la inflación, en el número de empleos registrados en el IMSS. Indicadores como la “confianza del consumidor” se han vuelto claves para calificar la gestión de todo un gobierno…
 
La mala noticia de las reformas aprobadas es que tardarán al menos un par de años en entregar resultados cuantitativos sólidos. El escenario es este: perderemos cuatro o cinco meses de 2014 hablando de las “leyes secundarias”; luego empezaremos a cuestionar, por ahí de mediados de año, temas que hemos guardado en el cajón, como la inseguridad, los secuestros, la Gendarmería, la Comisión Nacional Anticorrupción, etc.
 
Así las cosas, el presidente tiene un solo mecanismo para contrarrestar a las voces que exijan resultados mensual o trimestralmente: el gasto público y el déficit que le aprobó el Congreso. Para no equivocarse, Peña tiene que ejercer grandes bocanadas de presupuesto desde el 2 de enero; pagar los adeudos enormes que tiene con muchos empresarios, y ejecutar velozmente las licitaciones de infraestructura que la SCT ha anunciado. Si no lo hace así no pasarán seis meses cuando una buena proporción del círculo rojo lo estará crucificando por la lentitud en el delivery. Veremos.
 
Por primera vez desde que escribo columna haré una pausa por vacaciones. Nos vemos aquí de nueva cuenta el 6 de enero de 2014. ¡Diviértanse!
 
Twitter: @SOYCarlosMota