Opinión

Peña Nieto, 3–México, 2

 
1
 

 

Peña

El marcador hasta el momento no es favorable al país, pero sí para sus dirigentes, encabezados por el presidente Peña. Quizá no tan humillante como el 4-1 que Alemania recetó ayer a México, pero se supondría que el marcador para todo gobernante excepcional debería ser 6-0, con México ganando en cada año del sexenio.

No que el presidente o su círculo pierdan, sus salarios y prestaciones son muy generosos, pero no deberían verse beneficiados a costa del país. 

Porque esa es la percepción: que esta administración es la más corrupta desde la de José López Portillo. Con buena parte de los miembros de la élite política obteniendo recursos mal habidos, o en todo caso usando un erario que no cuidan, pero sí utilizan, como propio. En el primer caso está la constelación de gobernadores que formaban la 'nueva generación' que presumió Peña hace años, y que según las evidencias resultaron más rapaces que la vieja generación del PRI (lo que ya es decir algo).

En el segundo caso hay sospechas que probablemente nunca se aclararán sobre personas otrora en el primer círculo oficial. ¿Recibió el ahora exdirector general de Pemex la friolera de cinco millones de dólares por facilitarle contratos a Odebrecht?

Es un misterio, pero lo que sí es un hecho es que Emilio Lozoya usó con liberalidad los helicópteros a su disposición, y todo indica que lo mismo hizo Claudia Ruiz Massieu cuando era su compañera en el gabinete, pero con vuelos en aviones privados.

La secretaria general del PRI tiene como pareja a Enrique Ochoa Reza, receptor de generoso cheque de liquidación cuando renunció para irse a encabezar el tricolor. Todo ello, usos y abusos discrecionales de prestaciones, recepción de liquidación millonaria, es legal.

Pero habla pestes sobre el cuidado que deberían tener funcionarios de alto nivel con los recursos extraídos a los contribuyentes, una mínima consideración por los millones en pobreza extrema que podrían vivir un año gracias a los que costaron los minutos de un breve traslado en helicóptero. Y luego se extrañan de que las promesas de austeridad y honradez de López Obrador resuenen entre millones (por hipócritas que éstas sean).

¿Qué ha dado la administración Peña a México a cambio de esos beneficios para sus bolsillos privados, legales o no? Una serie de reformas estructurales transformacionales, y que incluso se habían planteado desde hace 20 años. De ahí los dos goles para México, por el periodo 2013-2014. Pero 2015-2017 ha sido caracterizado por un gobierno a la deriva y corrupto, de ahí ese marcador que favorece a los gobernantes.

¿Lo peor? Todo indica que el partido concluirá a fines de 2018 con un marcador 4-2, perdiendo México. Es de suponerse, eso sí, que muchos que hoy están en la administración pública (de todos los partidos políticos, pero sobre todo del PRI) se llevarán muchas ganancias a su casa. El cuarto golazo que le meterán a los mexicanos sería en el Año de Hidalgo.

Twitter: @econokafka

También te puede interesar: 
EPN: La reversa también es cambio
Bitcoin se escribe con 'B' de burbuja
Carstens y Peña, la tentación del doble 'dedazo'