Opinión

Peña, entre luces y sombras


 
Entre luces y sombras han transcurrido los primeros nueve meses de administración del presidente Enrique Peña Nieto, respecto de los cuales rendirá su Primer Informe de Gobierno el próximo 1° de septiembre.
 
 
Arrancó con muchas luces a partir de la firma del Pacto por México con las dirigencias nacionales de los tres principales partidos políticos: PRI, PAN y PRD.
 
 
De ese acuerdo político emanaron una serie de iniciativas de reformas estructurales inéditas en el país, muchas de las cuales no sólo se convirtieron en leyes, sino que incluso ya están vigentes.
 
 
Es el caso de las reformas constitucionales en materia educativa, cuyas leyes secundarias están en proceso de aprobación, así como las de telecomunicaciones y competencia económica.
 
 
 
Reformas pendientes
 
 
Del Pacto por México también derivó la iniciativa de reforma financiera, actualmente en discusión en la Cámara de Diputados.
 
 
La iniciativa de reforma energética no se presentó a través de ese acuerdo político, sino que fue propuesta por Peña Nieto y cuenta con el apoyo de los senadores y diputados del PRI.
 
 
Sin embargo, su aprobación es crucial para el Pacto por México, ya que, en la medida de lo posible, debe converger con las propuestas de PAN y PRD en materia energética.
 
 
Las luces del inicio del sexenio, no obstante, se han venido apagando, a medida que se conocieron una serie de indicadores económicos, señaladamente cuatro:
 
 
  • El lento dinamismo de las exportaciones mexicanas

 
  • El menor gasto público

 
  • La desaceleración de la economía

 
  • La pérdida de empleos formales

 
 
 
Economía, en un bache
 
 
Ayer se anunció que el Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre del año sólo creció 1.5% en comparación con igual lapso de 2012.
 
 
Ese dato estuvo muy por abajo del pronóstico de los analistas de los mercados financieros, que esperaban una expansión de 2.3%, así como de la previsión de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y del Banco de México (Banxico), que anticipaban un incremento de 2.5% en el periodo.
 
 
Así, el crecimiento de la economía mexicana en el primer semestre fue de sólo 1%, después de que la cifra del primer trimestre se revisó de 0.8 a 0.6%.
 
 
La evolución del PIB llevó a la SHCP a recortar ayer su pronóstico de crecimiento para 2013 a 1.8%, el segundo ajuste en tres meses, después de que en mayo lo redujo de 3.5 a 3.1%.
 
 
De cumplirse, sería el menor dinamismo de la economía desde la recesión de 2009.
 
 
 
Pérdida de empleos
 
 
El deterioro de la actividad económica ha agravado la pérdida de empleos formales.
 
 
Medidos por el número de trabajadores permanentes y eventuales urbanos afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en junio sólo se crearon 2 mil 519 empleos formales.
 
 
Y en julio se generaron cinco mil 311 plazas, la menor cifra para ese mes desde 2006.
 
 
En términos acumulados, durante los últimos siete meses se crearon 300 mil 689 nuevos empleos, el peor dato laboral para un periodo enero-julio desde 2009.
 
 
Para todo el año, el Banxico anticipa un aumento de entre 450 y 550 mil trabajadores asegurados en el IMSS.
 
 
 
¿Hacia un estancamiento?
 
 
El menor gasto público observado desde el cuarto trimestre de 2012 y en el primero de 2013 como parte del cambio de administración, acentuó la pérdida de dinamismo de la economía.
 
 
Si bien hacia finales del segundo trimestre el ejercicio del presupuesto prácticamente se regularizó, la desaceleración en el gasto causó una menor inversión pública en los primeros meses del año.
 
 
El deterioro del entorno externo propició un menor dinamismo de las exportaciones mexicanas, en particular de las manufactureras, dada su vinculación con la producción industrial de Estados Unidos.
 
 
Entre luces y sombras, el riesgo es que la desaceleración de la economía mexicana, que se acentuó durante el segundo trimestre del año, puede convertirse en un estancamiento.
 
 

Twitter: @VictorPiz