Opinión

Pemex, su pasado, su presente y ¿su futuro?

 
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Pemex, mi empresa, nuestra empresa, la empresa de todos los mexicanos… por lo menos, así nos lo han hecho creer.

¿Qué será de ella ahora que está en medio de la vorágine de la reforma energética? La historia no se ha escrito, queda mucho, pero mucho por ver.

La realidad ha sido dura. Lo cierto es que no somos los mexicanos los dueños de Pemex. Sus verdaderos dueños han sido y siguen siendo tres: El sindicato, la Secretaría de Hacienda y el crimen organizado ¿Por qué esta afirmación? Veamos sus antecedentes.

Un sindicato voraz, cuyos líderes deberían haber parado en la cárcel, pero el último, el afamado Romero Deschamps, es Senador de la República. Todavía recuerdo cuando este insigne personaje viajaba en el avión privado de la compañía acompañado con su familia y sus perros y se burlaba de aquellos que lo criticaban, entre otras cosas mostrando el valiosísimo reloj que en ese momento adornaba su muñeca. Hemos padecido líderes políticos corruptos por muchos años ¿Quién no recuerda a “La Quina”, aquel singular personaje que acabó en la cárcel debido al pleito que compró con el Presidente Salinas en los tiempos en los que los presidentes eran intocables?

Y no podemos olvidar los cuantiosos y constantes robos a través de la perforación de los ductos que conducen los productos de “nuestra empresa”.

Pero quiero ver el presente y para estos propósitos valerme de una de las mejores ventanas que podemos tener para lograr este propósito: Sus estados financieros al 31 de diciembres del 2015. Ventana por la que no podemos ver todo lo que quisiéramos ver, pero que sí nos permite evaluar su posición financiera y deducir de ella algunas importantes conclusiones.

Largo sería el análisis que podríamos hacer. El espacio es limitado, por lo que también limitaremos nuestros comentarios a lo que consideramos más significativo. Las cifras están expresadas en miles de millones de pesos.

1.- Sus activos totales ascienden a $1,966,693 mientras sus pasivos suman $3,106,947, lo que implica que su patrimonio total sea negativo en $1,140,254. ¡Sí! Nuestra empresa tiene un enorme patrimonio negativo.

2.- Su capital de trabajo, que en una empresa normal debe ser significativamente positivo para hacer frente a sus obligaciones con proveedores y otros, en el caso que nos ocupa es negativo y asciende a $171, 601.

3.- La pérdida neta por el ejercicio terminado el 31 de diciembre del 2015 ascendió a $521,474. Sí, está usted leyendo bien $521,474 miles de millones de pesos.

4.- Sus ingresos totales ascendieron a $1,166,362 y fueron menores en 26.5% a los del año anterior, pero su costo de ventas fue superior en 19.26%.

5.- Su rendimiento de operación fue de sólo $98,136 lo que implica que disminuyó en 84.1% en relación al año anterior.

6.- La pérdida en cambios sufrida en el 2015 ascendió a $154,370.

7.- Los impuestos y derechos con los que contribuyó Pemex a las arcas públicas ascendieron a $393,232, cantidad sin duda significativa, pero el año anterior habían ascendido a $ 746,025.

8.- Todo lo anterior implica que el rendimiento antes de impuestos y derechos haya sido negativo en $128,375 en comparación con $480,532 positivos del año anterior.

¡Bonito paquete tiene en las manos el nuevo Director de nuestra empresa, quien a propósito, dejó plasmado en las notas a los estados financieros de fines del año pasado la siguiente aseveración.

El 4 de febrero de 2016, el Director General de PEMEX anunció la entrada en vigor del Programa de Ética e Integridad Corporativa, el cual incorpora los más altos estándares y prácticas internacionales en materia de ética, integridad, estrategias anticorrupción, conducta y valores institucionales.

Entre las acciones a seguir destacan la actualización y difusión de los códigos de ética y conducta, el reforzamiento de la capacitación a todo el personal en temas de administración de riesgos, control interno e integridad, así como la implementación de mecanismos para identificar, evaluar y combatir los riesgos de corrupción, como la Línea de Ayuda Ética y un portal anticorrupción institucional.

Esperamos que esta declaración, que implica un compromiso de alto calado no se quede sólo en palabras, en bellas palabras., en esas bellas palabras de las que ya estamos hartos los mexicanos.

Mañana será otro día.

Presidente de Sociedad en Movimiento.

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