Opinión

Pemex, mal y de malas

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Pemex

En 2015 a Petróleos Mexicanos no le ha ido bien, lo que se suma al deterioro operativo y financiero que ha experimentado la empresa en los últimos años. Continúa siendo la “caja grande” del gobierno federal; ha enfrentado contingencias en el ámbito productivo; los problemas operativos y de gestión se han acentuado; en el ámbito laboral pareciera que no hay avances; y el endeudamiento y la pérdida de patrimonio son crecientes. Todo ello en el marco de una supuesta reestructuración que debiera prepararla para competir exitosamente ante la reforma energética.

Para Pemex el año inició con el pago de un “aprovechamiento” al gobierno federal por 50 mil millones de pesos, lo que mermó su flujo de caja. Meses después se le impuso un recorte al gasto equivalente a 11.5 por ciento de su presupuesto programable y de 17 por ciento del de inversión, más lo que se acumule como resultado del recorte adicional previsto para 2016. En el primer bimestre de 2015 el pago de contribuciones fiscales de la empresa representó 63 por ciento de sus ingresos totales, en comparación con 56 por ciento en el mismo periodo del año anterior; hasta ahora, el objetivo de la reforma para reducir la carga fiscal a Pemex está lejos de alcanzarse.

La producción de petróleo crudo continúa a la baja a tasas cada vez más aceleradas; en los dos primeros meses del año se situó en 2.291 millones de barriles diarios, volumen inferior en 213 mil barriles (8.5 por ciento) al registrado en el mismo lapso de 2014, a lo que se agregará la caída de la producción por el incendio de la plataforma Abkatún en marzo, la cual alcanzó 254 mil barriles en la primera semana de abril. Si bien recientemente Pemex manifestó que ya había recuperado 80 por ciento de esa pérdida, la información es poco clara.

Aunque se trata de una plataforma “de proceso”, en la que se separa el crudo del gas entre otros tratamientos a los hidrocarburos, es difícil anticipar su impacto y duración en la producción de petróleo. El robo de combustibles en ductos alcanza niveles sin precedentes y la estrategia propuesta para transportar productos semiterminados podría generar problemas operativos significativos.

Por otra parte, EL FINANCIERO ha dado cuenta puntual de las diversas deficiencias operativas y de gestión que ha afrontado la empresa durante este año. Las refinerías operan a 60.7 por ciento de su capacidad instalada, cuando el promedio de los países de la OCDE es superior a 80 por ciento, en buena medida por una falta crónica de inversión en mantenimiento que genera paros no programados y accidentes (probablemente esa fue la causa del incendio de Abkatún). El petróleo crudo tiene una presencia creciente de agua (sólo por este factor se estima que la producción “neta” se redujo en más de 150 mil barriles en los últimos dos años) y como lo reconoció Pemex también de cloruro, lo que incide en su calidad y que implicará menores precios de venta, sobre todo en el mercado asiático.

La quema y venteo de gas asociado a la extracción del crudo
–problema crónico en la Sonda de Campeche– continúa en aumento y es varias veces superior a las metas establecidas por la Comisión Nacional de Hidrocarburos, lo que genera no sólo pérdida de ingresos sino contaminación del ambiente.

En temas administrativos los avances son o parecen ser muy limitados. Se anunció un recorte de personal, que de inmediato desmintió el sindicato. En agosto vence el plazo legal para redefinir las condiciones de pensiones y jubilaciones para que el gobierno federal asuma parte del pasivo laboral; en el mejor de los casos, se negociarán condiciones de contratación distintas para personal de nuevo ingreso a partir de 2016, pero no se corregirá el aumento del pasivo laboral vigente que alcanza 1.7 billones de pesos (10 por ciento del PIB) . Con la reestructura administrativa, se afirma que no habrá un incremento de personal directivo, pero se crea un elevado número de “direcciones corporativas” y nuevas empresas filiales.

La pregunta es qué empresa va a dejar esta administración: ¿un Pemex debilitado ante una intensa competencia que antes no existía?

Twitter: @ruizfunes

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