Opinión

Péguenle a Luis

Desde el viernes y durante todo el fin de semana, se dieron ataques de uno y otro lado en contra del secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

En ellos, hubo de todo. Hay quienes tienen discrepancias legítimas con la manera en la que maneja la política económica, y en particular la política fiscal.

Hay otros que coinciden en muchos aspectos con las medidas, pero difieren con las formas y el momento de aplicarlas.

Pero el grupo más grande es el de los que ni difieren ni coinciden. Simplemente vieron a un personaje con poder de este sexenio que tuvo una coyuntura difícil, y se lanzaron a pegarle.

Lo peor del caso es que detrás de varias plumas que le pegaron al secretario en los últimos días, se percibe a integrantes del gabinete.

El presidente Peña tendrá que poner un “tate quieto” muy pronto, antes de que el gallinero se alborote demasiado.

Las micas del INE

La catafixia que hicieron los congresistas, que consistió en cambiar al IFE por el INE, implicará para los nuevos comisionados resolver algunos temas tan complicados como la renovación de las credenciales de elector.

Se dice fácil, pero imagine que si se tuvieran que cambiar las 88 millones de credenciales de elector para ponerles a todas el nuevo nombre del INE, a un costo de 12 pesos por mica y de 250 pesos el proceso, sería necesario desembolsar algo así como 20 mil millones de pesos, lo cual nadie en su sano juicio autorizaría.

Sólo la campaña para renovar las micas con terminación 09 y 12 –las cuales perdieron su vigencia el 1 de enero de 2014– ha representado un esfuerzo frente a un universo de 8.7 millones de credenciales. Hasta ahora sólo faltan algo así como 4.2 millones de micas.

Los comisionados del INE, bajo la batuta de Lorenzo Córdova, despejarán hoy este enredo que requerirá como sea de inversiones estratosféricas, pues tome nota, se tiene prevista la producción de 68.2 millones de credenciales para votar en el periodo que va del 25 de noviembre de 2013 al 31 de diciembre de 2018. ¡Uf!