Opinión

7 pasos para una cobertura mínima

La percepción del riesgo hace la diferencia en la administración de la economía familiar. Alguien temeroso podría adquirir seguros para una infinidad de eventualidades, al grado que dañaría su capacidad de ahorro; en tanto, alguien arrojado evita protegerse con la idea de no “tirar” su dinero en cosas que nunca sucederán.

Ambos extremos son malos; el objetivo central es encontrar el balance entre la cobertura y los recursos destinados a ella. Hay quienes piensan que asegurarse es caro, pero depende de las sumas y de las condiciones de la contratación. Existen opciones poco onerosas para soportan preocupaciones inmediatas.

Tengamos cuidado, porque los promotores buscarán colocar la mayor cantidad de pólizas y si uno toma las cotizaciones más completas de autos, casa, vida, gastos médicos o de inversión, el pago anual por estos rubros ascendería a unos 200 mil pesos; que traducido en un lapso de 10 años estamos hablando de una cantidad de dinero significativa.

Aquí algunos puntos a tomar en cuenta para gastar lo menos posible:
1.- Seguro de vida: Es una cobertura que debe de iniciarse en cuanto se tenga la responsabilidad de una familia. El monto dependerá del nivel socioeconómico de cada uno y de la liquidez con la cual se cuenta.

Está lejos de ser el premio mayor de la lotería y lo importante es garantizar un soporte ante la eventualidad del deceso de quien provee el sustento. Hay algunas pólizas muy baratas de seguros puros (sin ninguna recuperación o inversión) y que tienen un límite de edad; regularmente entre 60 y 70 años, que es cuando se supone ya se trascendió la manutención de los hijos.

2.- Gastos Médicos Mayores: La forma barata de estar protegido es a través de los servicios públicos como sería el IMSS o ISSSTE. Si se quiere atender en hospitales privados existe la opción de tomar instituciones que estén fuera del rango “elite”.

Una alternativa es que el deducible y el coaseguro sean altos, para que sólo cubra enfermedades que verdaderamente los sitúen en una catástrofe financiera.

3.- Autos: Un mínimo requerido es una cobertura contra terceros, dado que hay vehículos circulando por un gran valor; además, dependiendo de las circunstancias del accidente, podría tener consecuencias penales. La asistencia legal que brindan es fundamental.

Se sugiere cotizar en diferentes compañías porque la diferencia entre unas y otras llega a ser significativa. La ventaja ahora es que es posible investigar a través de Internet o de la línea telefónica de las instituciones.

4.- Casa: Un incendio o un robo puede meter en apuros de corto plazo y esta cobertura es relativamente barata. En este caso, valdría la pena considerar tomar un monto por debajo del valor del inmueble. La probabilidad de ocurrencia es baja y ante una eventualidad se ayudaría a soportarla.

5.- Como inversión: esta es una orientación financiera en donde las compañías de seguros apoyan la planeación de requerimientos futuros, como sería por ejemplo la educación, la jubilación, la herencia, o alguna necesidad de ahorro de largo plazo.

Una primera observación es que cualquier plan que ofrezcan deberá ser acompañado de una póliza de seguro, pues no es una institución autorizada para captar como si fuera banco.

Esta alternativa es complementaria y habrá de evaluarse en función de la capacidad de ahorro.

6.- Extensión de garantías: Regularmente, hay un soporte de fábrica de un año en las compras de aparatos electrodomésticos y una opción es extenderlo con una erogación adicional.

En estos casos se sugiere dejar de considerarlos, porque una descompostura está lejos de ser una catástrofe financiera. Si evita todas estas garantías, bien podría hacerles frente cuando sucedan. Sería estrictamente una de las últimas coberturas requeridas; pues sería ilógico tener un seguro para el refrigerador y dejar fuera su salud.

7.- Revisión continua: Habrán de analizarse todos los años y verificar si las cantidades son acordes al nivel de vida y capacidad de pago. Eso permitirá hacer los ajustes para saber si la cobertura es adecuada.