Opinión

Pasarela en San Lázaro

1
  

   

diputados

Por una extraña coincidencia, dicen los ingenuos, cuatro secretarios del gabinete presidencial han comparecido en la Cámara de Diputados con el pretexto, perdón, con motivo del Tercer Informe de Gobierno y el Paquete Económico 2016. Lo relevante del asunto es que estos personajes tienen un común denominador: altas posibilidades de acceder la silla presidencial en el 2018.

Luis Videgaray, Ildefonso Guajardo, Aurelio Nuño y Miguel
Ángel Osorio Chong, mencionados en orden cronológico, tomaron la tribuna del Palacio Legislativo. El secretario de Hacienda ante el pleno, y los demás ante Comisiones, para defender a ultranza lo realizado por el Gobierno de la República en la materia.

Si alguien pudiera cuestionar sobre las razones de incluir al secretario de Economía en la pléyade, bastaría preguntarle a la cúpula empresarial y a los hombres más relevantes del ámbito de los negocios su opinión sobre el hombre que es el “mayor facilitador” para que diversos sectores de la economía hayan rebasado sus perspectivas de crecimiento ante un entorno mundial adverso. La industria automotriz y la aeronáutica son tan sólo algunos ejemplos de lo alcanzado en el sector.

La firma del mayor acuerdo comercial de la historia, el TPP, con 11 países, puso en la ruta correcta del desarrollo a nuestro país y da un paso definitivo para ser parte de la plataforma comercial mundial sobre las que van a definir las reglas de intercambio de bienes para este siglo.

Las comparecencias sirvieron para vislumbrar los tamaños que tienen los secretarios para llevar a cabo mayores retos, al tiempo de permitir observar los detalles finos que permiten elaborar un bosquejo de cuáles pueden ser sus fortalezas.

Así, mientras el titular de SHCP compareció ante 485 diputados, lo que obliga sin duda a un esfuerzo de cabildeo y de concentración más intenso, además de quedar en un escenario de gran vulnerabilidad, sus compañeros de gabinete acudieron ante un puñado de legisladores, no más de 35, para informar sobre los avances en las dependencias a su cargo.

Podrán decir misa sus azules detractores, sin embargo, la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos presentado por el Ejecutivo sólo sufre pequeños ajustes y logra que el proyecto reformista del presidente Enrique Peña Nieto siga en la ruta correcta. Set point para Videgaray.

El secretario de Gobernación mantuvo la línea mostrada a lo largo de ya casi tres años desde que asumió el cargo: conciliador,
reflexivo y circunspecto, pero, sobre todo, conocedor de los temas de la gobernabilidad.

Sin evadir responsabilidades, aceptó los errores ocurridos que aseguró se subsanaron de inmediato y se comprometió en lo que resta del sexenio a reducir aún más los índices delictivos y la criminalidad.

Desde luego, los temas de Ayotzinapa y la fuga de El Chapo campearon en el debate con los diputados.

El secretario de Educación Pública hizo gala de una de sus mayores fortalezas que es precisamente el sumar al proyecto de la
calidad en la educación a todos sus interlocutores.

La palabra diálogo fue la más usada por Nuño, incluso sobre el tema de los dineros, ya que para el año que entra contará con el mayor presupuesto que haya tenido la SEP en su historia, casi 5 puntos del PIB; o la beligerancia de la CNTE.

No obstante, de tener tan sólo cinco semanas de estar al frente de esa secretaria, Aurelio Nuño comenzó con el pie derecho lo que sin duda alegró a su mentor.

Dirían algunos politólogos que la lista está incompleta y tienen razón, sin embargo, a la pasarela de San Lázaro sólo acudieron los cuatro magníficos. Habría que esperar qué se decide en las alturas para ver de qué forma incorporar a Meade, Calzada y Robles y eso sin contar a algún gobernador o dirigente de partido político. De hecho, la Comisión de Desarrollo Rural está haciendo gestiones para que comparezcan los titulares de Sedesol y Sedatu.

Por supuesto, hay que decirlo, el apoyo irrestricto de las bancadas del PRI y del PVEM, que comandan César Camacho y Jesús Sesma, a los funcionarios del Gobierno Federal no tan sólo es relevante por la mayoría que representan, sino también por el conocimiento de los temas que se demuestran en las ponencias y el propio debate.
Podríamos decir que también los legisladores de Nueva Alianza, sobre todo en el tema educativo, son unas “chuchas cuereras”.

También te puede interesar:

Aprueban la LIF y triunfa el pluralismo

Avanza aprobación del paquete económico

Código de ética para los diputados