Opinión

Participaciones a julio: inferiores a 2008, en términos reales

10 febrero 2014 5:1 Última actualización 09 agosto 2013 5:23

 
 
 
David Colmenares Páramo

Mi intención era escribir hoy sobre el IVA en América Latina, sin embargo hay tiempo para ello, lo que me permite hacer algunos comentarios sobre el comportamiento de las participaciones en impuestos federales que reciben las entidades federativas y los municipios, hasta el mes de julio de 2013.
 
 

Sin llegar a lo obtenido en 2008, esto es hace cinco años, se observa un ligero repunte en las mismas respecto a lo observado en 2012, durante los meses de junio y julio, de 1.1 y de 1.5% respectivamente.
 
 
Lo anterior es combinación de un menor pago del derecho ordinario de hidrocarburos de menos 16.8% respecto a lo obtenido en 2012 –por menores exportaciones y menor tipo de cambio- así como de una menor recaudación del IVA, compensado positivamente por un crecimiento de 1.0% del ISR, IETU, IDE, con ello los impuestos participables crecieron positivamente respecto a 2012.
 
 
Lo anterior dado el peso en la estructura tributaria del País del IVA y del ISR.
 
No obstante se mantienen los cinco años de rezago en las transferencias no condicionadas, sin considerar que desde ese año no reciben excedentes petroleros, hoy la recaudación del 'Clon' de la Tenencia recauda menos de la mitad de su promedio histórico y les han crecido las obligaciones de gasto no sólo por el crecimiento poblacional, el desgaste de la infraestructura instalada y fundamentalmente por los pari passus en programas como FONDEN, así como por el servicio de la deuda pública de varias de ellas.
 
 
Vale repetir la extrema dependencia de las transferencias federales, con una fuerte volatilidad dado el peso en la RFP de la recaudación petrolera, particularmente del derecho ordinario de hidrocarburos, volatilidad que se puede eliminar relativamente con facilidad.
 
 
 
Las Participaciones en julio fueron mayores en 1.6% respecto a lo programado, 4,439 millones más, pero en relación a lo estimado para este año, son 3.9% menores, esto es 11,505.5  millones de pesos menos a lo esperado, con lo que hicieron sus presupuesto de gasto, lo que implica problemas en el ejercicio del mismo y presiones para que se endeuden, al no encontrar forma de que incrementen sus ingresos propios dado su bajo potencial recaudatorio, igual sucede con las participaciones.
 
 
A pesar de ello respecto a 2012, cuatro entidades han recibido menos participaciones: Coahuila, Colima, Sinaloa y Tlaxcala y están en la rayita Nuevo León, Tamaulipas, Tabasco y Guerrero. En relación a lo programado para este año, la totalidad de las entidades federativas y municipios han recibido menos recursos –los mencionados 11,505.5 millones menos-, aunque algunos presentan una variación porcentual negativa mayor, como Sinaloa, Guerrero, Colima, Chiapas, Morelos, Nuevo León, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Tlaxcala, etcétera.
 
 
Sin considerar además las entidades federativas que han perdido fuertes recursos por el cambio de las fórmulas de distribución de las participaciones y del FAEB en el caso de los fondos de aportaciones, donde destacan Tabasco, el DF, Chiapas, Nuevo León y Campeche entre otros.
 
 

Como ya he comentado, gracias a la creación de la Ley General de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, se creó desde 2006 el Fondo de Estabilización de las Entidades Federativas (FEIEF), que acumuló recursos suficientes para compensar parte importante de los 54,000 millones de pesos de participaciones no recibidas en 2009 y los 12,000 y 11,000 millones de pesos menos de 2011 y 2012 respectivamente, así como el 75% de lo no recibido el primer semestre de este año.
 
 
Por lo anterior no resulta casual el incremento tan fuerte en el endeudamiento de entidades federativas y municipios que ya asciende a 434,000 millones, sólo bancaria y bursátil, más los PPS y bonos cupón cero, están alrededor de 500,000 millones de pesos de obligaciones financieras, que comparadas con los 160,000 millones de 2006, significan un serio problema para las haciendas públicas subnacionales y locales.
 
 
Todos los elementos anteriores son signos y señales de que urge fortalecer los ingresos de las entidades federativas, dándoles mayores responsabilidades impositivas, revisando el porcentaje participable, combinado con una revisión de los pari passus y atendiendo el problema del financiamiento de la educación básica y superior, así como el de las pensiones. Vaya reto.

brunodavidpau@yahoo.com.mx