Opinión

Participación electoral

 
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Ciudadanos emiten su voto en la Ciudad de México

El número de electores que votan es un factor determinante del resultado de la elección. Esto no sólo ocurre en México. Los casos de Brexit y Colombia son emblemáticos. En ambos, si hubiese habido una mayor participación de jóvenes, el resultado habría sido distinto. Pero no fue así, los menores de 30 años se quedaron en su casa y los mayores de 50 años definieron su futuro.

La elección de este domingo en el Estado de México se resolverá a favor del PRI o Morena, en gran medida, dependiendo de cuántos ciudadanos salgan a votar y en dónde. En las últimas elecciones para gobernador (1999, 2005 y 2011) el promedio de la participación ha sido de 45 por ciento; y en las últimas elecciones presidenciales (2000, 2006 y 2012) ha sido de 63 por ciento. Es decir, para gobernador votan casi 20 por ciento menos de los electores.

Sin embargo, todo parece indicar que esta elección estatal podría ser distinta. En las contiendas altamente competidas tiende a crecer la participación electoral. EL FINANCIERO ha publicado encuestas sobre las elecciones estatales, con un dato que es fundamental destacar: la tasa de rechazo. En la del Estado de México la tasa es de 52 por ciento, en contraste con Coahuila y Nayarit, que tienen una tasa de rechazo de 32 por ciento. Es decir, en el Edomex de cada 100 electores a los que se buscó entrevistar, sólo 48 respondieron. ¿Cuál sería el resultado de la encuesta si conociéramos las respuestas de la mayoría que no accedió a la entrevista? ¿Habrá en ese rechazo un voto oculto antiPRI? ¿Se tratará simplemente del desencanto general con la política y la campaña? ¿Los mexiquenses no quieren admitir su voto por Morena?

En el pasado se ha demostrado que las campañas negativas inhiben el voto. Los ciudadanos, cansados de descalificaciones, terminan alienados del proceso y prefieren abstenerse. En ese contexto, a menor participación electoral, las estructuras de los partidos cobran mayor peso en el resultado; en cambio, una alta participación minimiza el efecto del voto duro movilizado.

En síntesis, una participación de 45 por ciento beneficia al PRI, una cercana a 50 por ciento podría favorecer a Morena. ¡Ahí estará la clave del resultado!

Twitter: @julio_madrazo

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