Opinión

Para los indignados

 
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Alfredo del Mazo

Las respuestas fueron variopintas: insultos sin sustento, apoyo agradecido, argumentos válidos, indignación, aplausos, amenazas... lo que siempre sucede en esa arena llamada Twitter.

Me refiero a las reacciones a mi columna publicada en este diario el viernes pasado, titulada 'Cartas para Gero, Emilio, Luciana y Alfredo Del Mazo'. Desconozco el alcance que tuvo mi texto en www.elfinanciero.com.mx y cuántos ojos la leyeron de manera impresa, pero en Twitter llegó a la pantalla de más de medio millón de personas. Gracias a todos aquellos que la compartieron.

Sostengo los argumentos que expresé: Alfredo Del Mazo “limita libertades y atropella derechos”, la manera en la que defiende a ultranza a la “familia tradicional” y se dice en contra del matrimonio igualitario, la interrupción legal del embarazo y la adopción de parejas del mismo sexo va en contra de la libertad de millones de personas. El objetivo de esta carta, sumando el apoyo de Regina Tamés (abogada, directora de GIRE –Grupo de Información en Reproducción Elegida– y Genaro Lozano (politólogo e internacionalista) era mostrar las consecuencias de un posible gobernante con ideas retrógradas y su llegada al poder en una entidad sumamente relevante por su extensión y su influencia, de cara al próximo año.

Algunos señalaron que no habíamos hecho ninguna mención a las otras dos candidatas, la morenista Delfina Gómez y la panista Josefina Vázquez Mota, y tienen razón. El motivo de por qué la carta está dedicada a los familiares de Del Mazo fue por la declaración del priista, citada también en la columna, donde señala: “La familia, con sus valores tradicionales, de la familia tradicional, es la familia en la que yo creo, es en la familia en la que formo también a mis hijos”.

Ahora, aprovecho este espacio para decir que la candidata de Morena, Delfina Gómez, no ha firmado la agenda del Frente Nacional por la Familia –como ya lo hicieron Del Mazo y Vázquez Mota–, pero ha propuesto poner a votación estas libertades. “Habrá que preguntarle a la gente qué opina”, dijo. En eso falla Delfina. Y Josefina sí ha expresado su negativa ante el matrimonio igualitario, el aborto y la adopción de parejas del mismo sexo. De Juan Zepeda, el candidato perredista, hay mucho que criticar, en este sentido no.

“Se metieron con los niños, los vulneraron”. Fue uno de los comentarios más frecuentes. No fue así, la finalidad del texto era apuntar la obligación que tiene el candidato priista de NO violentar el derecho a la no discriminación. Ningún funcionario público debe olvidar que en un Estado laico las ideologías religiosas no pueden ser base de la política pública. Dirigirme a sus hijos es ir un paso más allá, olvidar esa visión cortoplacista, recordarles a nuestros lectores que algunas decisiones afectan no sólo la vida diaria sino la que vendrá en las próximas décadas, justo la que vivirán nuestros hijos, sobrinos, nietos. No mandamos la columna en sus loncheras, pero sí llegó a la mesa de más de medio millón de mexicanos.

Tres cartas al futuro (las que escribimos Regina, Genaro y yo) que no buscan aleccionar, sino exponer a esos que son incapaces de reconocer una sociedad incluyente, porque vale la pena revisar las respuestas a mi tuit para darnos cuenta que la homofobia sigue presente y es violenta.

Ojalá nos equivoquemos, ojalá esa columna coral suene ridícula en 10 años cuando se impongan más las libertades que las intenciones de caminar hacia atrás. Ojalá los hijos de Del Mazo, como los hijos de cientos de miles, disfruten un México distinto al actual. No tenemos nada qué agregar. Ojalá ustedes sean libres de amar a quien decidan.

Twitter: @jrisco

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