Opinión

Para enamorarse de la cocina mexiquense

   
1
Amaranta

   

Amarante

Dirección: Francisco Murguía 402 esq. Matamoros, Col. Universidad
Toluca, Estado de México

Teléfonos:
(722) 2808265

Twitter:
@RestAmaranta

Horarios:
Lunes a viernes, de 8:00 a 18:00. Sábado y domingo, de 
9:00 a 18:00 horas

Precio:
$400 - $700 por persona

Tarjetas: American Express, MasterCard, Visa, crédito y débito.

Tiempo:
 Hora y media

Compañía:
Negocios, familia o amigos.

En la última semana de diciembre siempre busco un restaurante especial para cerrar el año, y no es casualidad que lleve dos consecutivos yendo al Estado de México para visitar Amaranta.

Conocí este lugar -que está a pocas cuadras del centro de Toluca y se caracteriza por usar productos mexiquenses- hace cuatro años cuando acababan de abrir y me invitaron a comer. Quedé enamorado de su cocina y de la familia Salas desde esa vez.

No hay visita que no comience con mi favorito: su plato de “caviar mexiquense”, unos tacos de hueva de carpa de sabor intenso que va desde un toque dulzón, terroso, picante, hasta la frescura que aporta la espuma de cilantro.

En diciembre -y tengo entendido que hasta febrero- tuvieron entre sus especiales unos tacos de tripa de leche. El chef Pablo Salas siempre busca piezas del animal que normalmente no se usan en otros restaurantes, así que casi siempre intento cazar estos platillos. Me explicaron que por estas tripas sólo pasa leche, por eso el nombre, y se sirven doradas a la perfección, crujientes y con un sabor muy delicado. Fueron los favoritos de todos los que estábamos en la mesa.

En esta ocasión extrañé una de mis ensaladas favoritas: la de nopales con habas, jitomate, cebolla, cilantro y queso fresco. Aunque suene a una ensalada de nopales común, los nopales están curados en sal, lo que cambia el juego por completo y les brinda un sabor elegante y fresco. Espero que pronto vuelva al menú, pero la ensalada que entró en su lugar -también de nopales- es una muy buena opción: ahumada y con un toque dulce que le brinda la miel de agave. 

Otro de los platos que se fue por un tiempo, pero que volvió por la exigencia de los comensales -yo entre ellos, por supuesto- es la esfera de nata con polvo de concha y chocolate. La esfera está nitrogenada -helada-, por lo que al servir el chocolate sobre ella, ya que está en la mesa, se convierte en un postre espectacular tanto por su presentación como por su sabor.

Es imposible escribir sobre todo lo que he probado o sugiero de su menú, porque hay muchas cosas que me parecen simplemente extraordinarias. Amaranta fue el primer restaurante con una propuesta innovadora y de mayor calidad en Toluca. Aunque no les ha sido fácil, Pablo Salas junto con su hermano y sus papás -todos trabajando en distintas áreas dentro del restaurante- han logrado posicionar la cocina mexiquense ante los reflectores gastronómicos. Es una batalla que agradezco, que me invita a volver y que hace de Amaranta uno de mis restaurantes favoritos en todo el país.

Twitter: @ysusi

1
   

   

Amaranta
1
   

   

Amaranta