Opinión

Para crecer se necesita... ¡más inversión!

Muchos de los graves problemas que padece nuestro país se deben a la baja tasa de crecimiento económico, lo cual impide creación de empleos que requiere nuestra población. Es absurdo pensar que los jóvenes que llegan a la mayoría de edad pueden vivir sin una fuente de ingresos para ellos y sus familias, pero tal parece que nadie es responsable de crear las condiciones para que las nuevas generaciones puedan dedicarse a actividades productivas. Se han construido escuelas y creado la obligación legal de proporcionar educación, pero no de hacer productiva a la creciente fuerza de trabajo.

Es por lo mismo que millones de muchachos buscan la opción de salirse de México para encontrar trabajo en otros países, otros más laboran en cualquier actividad informal y en muchas ocasiones incluso ilegal; y un pequeño, pero ya relevante grupo, se dedican a delinquir.

Otra de las consecuencias del bajo crecimiento económico es el deterioro en la distribución del ingreso, ya que mientras aquellos que tienen ingresos formales pueden acumular un patrimonio y proporcionar mejor educación a sus hijos; por otro lado están aquellos que perciben bajos ingresos o están desempleados y que por lo tanto siguen deteriorando su nivel de vida.

Sin embargo, son numerosos los países que han logrado romper la barrera del bajo crecimiento económico por medio de incrementos en la inversión, tanto de la pública pero sobre todo de la privada. Resalta el caso de China, que ha pasado de muy bajos niveles de vida a elevadas tasas de crecimiento y del ingreso de la población en una generación, al dedicar más del 44 por ciento de la producción a la inversión. Otros casos que destacan en los últimos años son el de Irlanda, el de Chile y el de Singapur, quienes han seguido políticas de menores tasas de impuestos para las empresas.