Opinión

Paquete Económico
2015, el gobierno se torna conservador y cumple

El viernes pasado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2015, que incluye tres documentos: (1) La Ley de Ingresos de la Federación (LIF); (2) el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF); y (3) Los Criterios Generales de Política Económica (CGPE). En otras palabras, ¿cuánto estiman recaudar? (LIF), ¿a qué rubros desean canalizar los recursos y en cuánto? (PEF), y ¿en qué se basó el gobierno para estimar sus ingresos y algunos de sus costos (i.e. los supuestos)? (CGPE). Estos tres documentos también permiten al gobierno estimar el balance entre los ingresos y los gastos, en el que se ha propuesto un déficit de 1.0 por ciento del PIB para 2015. Asimismo, el balance –déficit en este caso-, también está estrechamente ligado con el endeudamiento neto.

Los supuestos. En el tercer documento, CGPE, cabe destacar que la SHCP estimó una tasa de crecimiento del PIB de 3.7 por ciento para 2015. Una estimación bastante conservadora en mi opinión. Sobre todo tomando en cuenta que el consenso de analistas de mercado se sitúa al rededor de 3.8 por ciento y que existen cuatro factores que pueden ayudar a que el crecimiento sea mayor a 4.0 por ciento el año que entra:

(1) Una tasa de crecimiento inercial de 2.0 por ciento, explicado principalmente por la baja base de comparación que originó la fuerte desaceleración de 2013 y el inicio de este año; (2) fuerte demanda externa por la cada vez más sólida recuperación de Estados Unidos, aderezada por el inicio de la producción de fábricas automotrices que se encontraban en fase de construcción y que el año que entra comenzarán actividades; (3) resurgimiento de la construcción por la activación y reactivación de obra pública, y (4) algunas inversiones que se puedan llevar a cabo derivadas de la reforma energética, particularmente en petroquímica, así como en la licitación de pozos maduros.

Considero que los demás supuestos también son conservadores como el de tipo de cambio en 13 pesos por dólar (promedio), precio calculado del barril de la mezcla mexicana de petróleo en 82 dólares, así como plataformas de producción y exportación de petróleo crudo de 2.4 y 1.1 millones de barriles diarios, respectivamente. Asimismo, se estimó una inflación promedio de 3.0 por ciento y tasa promedio de Cetes a 28 días de 3.3 por ciento. En este sentido, considero muy relevante que se haya hecho explícito que los precios de las gasolinas vayan a fijarse con base en la expectativa de inflación, i.e. 3.0 por ciento, en lugar del 10 por ciento actual (aproximadamente) y que dicho incremento se llevará a cabo de una sola vez, eliminando el desliz mensual (i.e. los “gasolinazos”).

Este anuncio logra que las previsiones de inflación y tasa de interés sean consistentes con el presupuesto. En este sentido, para que la inflación realmente pueda alcanzar un promedio de 3.0 por ciento el año que entra y que el Banco de México no se vea en la necesidad de aumentar la tasa de referencia y las de Cetes pueda estar en 3.3 por ciento, es necesario tener certeza sobre la manera en que se va a manejar la política de precios de las gasolinas.

Ingresos (LIF). En cuanto a los ingresos presupuestarios, la SHCP estima que los ingresos no petroleros se ubiquen en dos mil 805 miles de millones de pesos en 2015, que representarán un crecimiento de 5.0 por ciento en términos reales, con respecto a los ingresos que se estiman para 2014. Asimismo, SHCP calcula que los ingresos petroleros tengan una caída de 7.2 por ciento en términos reales en 2015, con respecto a los ingresos pronosticados en 2014, ubicándolos así en mil 199 miles de millones de pesos. Aquí quiero destacar que las estimaciones de producción y exportación de petróleo ya están tomando en cuenta la corrección que llevó a cabo Pemex en sus estadísticas, mismas que sufrieron una reducción importante debido a la contabilización parcial de agua y otros líquidos como petróleo.

Déficit propuesto. Si bien considero que llevar a cabo pronósticos conservadores es muy sano, lo que creo más importante es que el Ejecutivo está cumpliendo con la reducción del déficit público de 1.5 a 1.0 por ciento del PIB, a la que se comprometió cuando se planteó la reforma fiscal. En mi opinión, esta reducción es clave para continuar con la responsabilidad fiscal. El Paquete Económico 2015 me deja satisfecho y ahora “la pelota está en la cancha” de nuestros legisladores para llevar a cabo la discusión y aprobación y después le toca al Ejecutivo instrumentarlo.

Twitter: @G_Casillas