Opinión

PAN: la crisis continúa


 
 
En las semanas recientes la atención nacional ha estado volcada en el conflicto provocado por las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación contra la reforma educativa y hemos perdido de vista otros asuntos muy importantes.
 
El PAN volverá a las primeras planas pronto. El destino de ese partido es fundamental para la ruta de las reformas que tiene trazada el presidente Enrique Peña Nieto en el marco del Pacto por México. Los resultados del pacto, hasta ahora, habrían sido imposibles sin la participación de Gustavo Madero, presidente del PAN, y eso es precisamente lo que le reclaman los calderonistas.
 
Imagínese a qué grado es la escisión interna que Felipe Calderón ha jurado no volver a pisar la sede del partido mientras esté al frente Gustavo Madero.
 
La crisis en el Partido Acción Nacional amenaza con recrudecerse, conforme se acerque la fecha para renovar su dirigencia nacional. Y es que los panistas no terminan de restañar sus heridas, producto de la derrota en la elección presidencial. La disputa por controlar al partido está entre los fieles a Felipe Calderón, quien sigue operando para hacerse de la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional, y los fieles a Gustavo Madero, el aún líder nacional, quien se ha resistido a la intensa injerencia de Calderón.
 
Sin embargo, pocos toman en cuenta a los muchos panistas que no están en ninguno de los dos extremos o a los panistas de cepa, quienes miran a la distancia cómo tirios y troyanos acaban con lo que quedó del partido luego de la humillante derrota de julio de 2012.
 
La solución que más convence a la mayoría no es ningún descubrimiento: se trata de encontrar un relevo en la presidencia del PAN que no sea calderonista, ni maderista. El problema es conciliar a los dos bandos. El grupo de ‘notables’, principalmente exgobernadores panistas, que se propuso rescatar al partido no ha tenido el peso que ellos mismos pensaron.
 
Mientras tanto, Felipe Calderón sigue muy activo. Reuniones, comidas, cenas con los fieles a su causa. Se sabe que convocó a un encuentro recientemente con 23 senadores panistas, y las entrevistas con ex funcionarios de su gobierno son cotidianas.
 
Los nombres que suenan son varios:
 
Luis Felipe Bravo Mena, considerado como moderado, goza de un gran respeto entre los panistas. Ya dirigió con éxito al partido (1999-2005), y llevó al PAN a la Presidencia de la República en el año 2000, de la mano de Vicente Fox.
 
Margarita Zavala, esposa de Calderón y quien tiene vida política propia, ya se descartó para buscar dirigir a su partido. Por lo menos no ahora. Sin embargo, goza de grandes simpatías y respetabilidad entre los panistas.
 
Otra mujer figura en la lista: Josefina Vázquez Mota, la malograda candidata presidencial, quien también tiene peso específico dentro del PAN, pero su distanciamiento con Calderón puede ser un factor en contra.
 
Ernesto Cordero, hoy Senador de la República, es otro que está apuntadísimo. Su cercanía con Felipe Calderón seguramente jugará en su contra. Algunos dicen que el propio Calderón recientemente ha mantenido a distancia a Cordero porque no le ve la talla suficiente para dirigir al PAN.
 
José Guadalupe Osuna Millán, el ex gobernador de Baja California, es otro en la lista. Sin embargo, algunos lo identifican como calderonista.
 
No hay que perderle la pista a Marco Antonio Adame, exgobernador de Morelos. Es considerado como moderado, tiene el respeto de muchos dentro del PAN y ha estado muy, pero muy cerca de las mesas de negociación del Pacto por México. Ojo.
 
Hasta el miércoles.
 
Twitter: @cachoperiodista