Opinión

PAN, el partido fuerte para 2018

 
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["No vamos a entrar en falsos debates sobre si se cambia el nombre o no a los órganos electorales en los estados”: Fernando Rodríguez Doval, diputado del PAN. / Cuartoscuro]  

El Partido Acción Nacional, su dirigente Ricardo Anaya, su operador Santiago Creel, y sus aspirantes presidenciales Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle pueden respirar tranquilos: tienen un partido fuertemente posicionado y competitivo para lograr un triunfo potencialmente contundente en dos años, cuando la base militante, las propuestas, y la conciencia ciudadana que movilicen cuestionen y quizá castiguen al Partido Revolucionario Institucional en la elección presidencial. Tal como ocurrió el domingo.

Adiós al PAN debilitado que se escabulló del escenario sin decir adiós en el verano de 2012, derrotado por Enrique Peña Nieto; sus últimas costras cayeron el domingo. Adiós también a la peregrina idea de que el PAN estaba debilitado, dividido, sin posibilidad de erguirse competitivo más allá de Puebla. El PAN está fuerte, sólido, completamente vigoroso.

El PAN se burló del PRI en la contienda del domingo hasta que quiso y logró lo imposible: desmembrarle en cuatro entidades donde se había eternizado: Q. Roo, Durango, Tamaulipas y Veracruz. ¡Quién lo habría advertido! El partido de Felipe Calderón, vilipendiado por el electorado hace unos años debido a la guerra contra las drogas, el partido que cayó a la tercera posición en 2012, es el mismo partido que tiró del gatillo el domingo con una precisión que ni los más exquisitos encuestadores previeron.

En el camino, el PAN aplastó a Andrés Manuel López Obrador y a Morena, al erigirse como una alternativa verdadera con valores y principios, algo que el tabasqueño creía le pertenecía con carácter exclusivo. Ya no: AMLO no es el único legítimamente calificado para hablar contra la corrupción.

Esta elección no fue determinada por las redes sociales. Nadie puede decir que el PAN ganó por el trabajo realizado en Facebook o Twitter.

No. El PAN ganó por la conciencia ciudadana madura que, ahora sí ya lo sabemos, guarda en su fuero interior el verdadero secreto de su intención de voto.

¿Quién va a querer cuestionar la legitimidad ganada por el PAN para aliarse con quien le plazca en 2018? ¿Quién se atreverá a ensalzar encuestas tras la enésima ocasión en la que fallan? ¿Quién desestimará a los institutos electorales locales que hicieron un trabajo sumamente digno? ¿Quién vociferará que la elección en 2018 la ganará quien haga mejor uso de redes sociales y de internet?

La gran lección del domingo es que la ciudadanía no vive comprada por despensas de frijol con gorgojo, ni cegada por el odio revanchista contra los corruptos. No. Millones de mexicanos lo único que quieren es certeza jurídica, seguridad pública y vida institucional sólida. Y eso, de acuerdo al resultado del domingo, hoy se lo están atribuyendo al PAN.

Twitter:
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Correo: motacarlos100@gmail.com

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