Opinión

Pak Pong-ju consolida la influencia familiar en Pyongyang


 
En medio de una escalada bélica que puede prolongarse, ante el anuncio de nuevas maniobras Corea del Sur-Estados Unidos, que incluirán toda una demostración de fuerza por parte del Pentágono con el despliegue de portaaviones y submarinos nucleares, Pyongyang anunció ayer el nombramiento de Pak Pong-ju como premier, medida que intentará mejorar la economía septentrional, pero también acentuará la influencia familiar en el indescifrable Kim Jong-un.
 
Pak es un confidente de la dinastía comunista que fue marginado en 2007 al fracasar precisamente en la reforma económica; no obstante, a sus 74 años va por una segunda oportunidad, luego de que se incorporara al buró político del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea el domingo, gracias a su cercanía con Jang Song-thaek, tío de Kim; también colaboró con Kyong-hui, tía del Joven General y último vínculo personal con su abuelo y fundador del régimen, Kim Il-sung.
 
Expertos citados por Reuters indicaron que la designación de Pak, quien fungía como viceprimer ministro, en reemplazo de Choe Yong-rim, deja a Kim 'dependiendo peligrosamente de sus tíos, quienes reafirmaron su control sobre los militares con una purga'. Cho Bong-hyun, del Instituto de Economía IBK de Seúl, subrayó que Pak está a las órdenes de Jang; "¿es un reformista? Bueno, Jang es un hombre enfocado en la economía y ha tratado de llevarla al centro del liderazgo", aseveró.
 
Tecnócrata de carrera, Pak asumió la jefatura del gobierno en 2003 para impulsar cambios que dieron autonomía a la producción de las granjas y liberaron los precios. 4 años más tarde, sin embargo, resultó desplazado al confirmarse que la iniciativa, no muy distante de la que se utilizó en otros países comunistas como China y Vietnam, no rindió los frutos esperados en una nación empobrecida y azotada por la hambruna de los años 90', al tiempo que el ejército comenzó a exigir una intervención mayor en el manejo del gobierno.
 
Purgas
 
Jang también fue purgado por esas fechas, aunque logró rehabilitarse y hoy es vicepresidente de la poderosa Comisión de Defensa Nacional, que su sobrino encabeza pese a su inexperiencia en el tema. Impresionado por una visita al complejo industrial exportador surcoreano en 2002, Jang demostraría con el relevo en el mando del gabinete que su objetivo es concentrarse en fortalecer la economía, lo que el mismo Kim demandó junto al desarrollo del arsenal atómico el domingo, insistió Yang Moo-jin, de la Universidad de Estudios Norcoreanos en Seúl.
 
La ardiente retórica beligerante de Pyongyang tiene una razón clara, la Resolución 2094 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que luego de su tercer ensayo nuclear en febrero sanciona el programa norcoreano en la materia y sus actividades de proliferación, además de estar basada en un borrador negociado por primera vez entre China y Estados Unidos.
 
No obstante, apuntan los especialistas Nadine Godehardt y David Shim en Asia Times, quienes piden más dureza a Beijing para someter a Kim -Corea del Norte recibe 80% de su abasto energético de China y su dependencia alimentaria es mayor-, olvidan que las consecuencias pueden ser terribles: inestabilidad política y social creciente que desencadenaría una guerra, un ataque preventivo de EU, algún tipo de reunificación penínsular que enfrente a Washington con Beijing y flujos masivos de refugiados en China y la parte meridional.
 
Urge, de cualquier modo, que la paz prevalezca en una región crítica para el equilibrio global. Hay que tener en cuenta, expone Asian Correspondent, que la presidenta conservadora surcoreana, Park Geun-hye, no ha mostrado mucha firmeza durante su primer mes en la Casa Azul, sede del Ejecutivo. Media docena de candidatos al gabinete han declinado y el último de ellos fue Han Man-soo, nominado para la cartera antimonopolios, tras graves denuncias de evasión fiscal millonaria.
 
"Un par de resbalones habrían sido aceptables, pero 6 en tan poco tiempo implican que el problema se encuentra en el estilo de Park. Parece pensar que puede elaborar una lista con sus favoritos, sin reflexionar sí sus credenciales y trayectoria ética son suficientes para los cargos", dijo Lee Cheol-hee, del Instituto de Estrategia Política Dumon.