Opinión

¿Pagarán los empresarios el costo de la reforma?

13 septiembre 2013 5:2

 
 En contra de lo que se ha dicho en los primeros días de discusión sobre los efectos de la reforma hacendaria, de acuerdo a las estimaciones oficiales, no serán los empresarios sino los consumidores quienes paguen el grueso de la recaudación adicional derivada de la reforma. Dice la página 2 de la Exposición de Motivos de la Ley de Ingresos de la Federación para 2014: “Las medidas propuestas generarían ingresos adicionales por 131 mil millones de pesos sin considerar el efecto negativo de la eliminación del IETU o 16 mil millones de pesos en términos netos de la pérdida asociada a la desaparición del IETU”. Si esa es la estimación oficial del impacto de los cambios en la carga fiscal a las empresas, no nos quedaría sino decir que el sector privado ha sobrerreaccionado a la reforma hacendaria. Hablando con funcionarios de la Secretaría de Hacienda me referían que en realidad sólo se puede estimar el impacto de la pérdida neta de ingresos derivada de la eliminación del IETU.  Hay un monto efectivo que se dejará de recaudar por IETU. Hasta julio de este año iba en 31 mil 281 millones de pesos y podrían esperarse quizás poco más de 50 mil millones para el cierre de 2013. Pero hay otra parte que deriva del “factor control”, que ya no se tendrá al desaparecer este impuesto.  Si el sector privado considera que Hacienda ha sobreestimado este impacto debería argumentarlo, pues de lo contrario pareciera que las críticas a la carga adicional a las empresas resultan al menos desmedidas. La otra fuente de críticas por lo que sí contiene la reforma hacendaria –no por la omisión de medidas para combatir la economía informal o la ausencia del IVA en alimentos y medicinas- es la imposición de IVA y IEPS en diversos ámbitos. Estos dos tipos de impuestos son indirectos. Esto quiere decir que a final de cuentas no es el productor o el comerciante quien los paga sino sólo el que los traslada al consumidor. La suma de los recursos adicionales para el fisco derivados del IEPS e IVA es de 149 mil 500 millones de pesos.  Es decir, si las cifras de Hacienda están correctas, los consumidores pagarán 9 veces más que las empresas la carga de esta reforma. Podemos estar a favor o en contra de cada medida específica, pero sin duda el costo de esta reforma no gravitará principalmente en las empresas. Entre los diversos IEPS, el incremento más importante vendrá en el caso de las gasolinas. De acuerdo con la Ley de Ingresos que fue entregada a los legisladores, en lugar de haber una cifra negativa como en otros años, ahora se prevé una recaudación neta de 46 mil 168 millones de pesos. La Magna –si no hay sorpresas- costará 12.83 pesos en septiembre de 2014, 8.7 por ciento más que ahora, es decir, más del doble que la inflación prevista  Pero además, la Ley de Ingresos también contempla un impuesto que va a recaudar 20 mil 441 millones de pesos a las emisiones de carbono, que provienen mayormente de las gasolinas. Es decir, de las gasolinas vendrán alrededor de 65 mil millones de pesos, 4 veces más que lo que pagarán adicionalmente las empresas. Por cierto, este impuesto es claramente progresivo en virtud de que lo pagarán en mayor proporción quienes consumen más gasolina y usualmente son los que tienen más recursos. Una última reflexión respecto al tema del IVA a alimentos y medicinas. Yo soy partidario de que se imponga un tributo a este tipo de productos. Sin embargo, de la misma manera que es indefendible que no se pueda tocar ese IVA también lo es la noción de que una reforma fiscal sólo funciona si hace un cambio en estos conceptos.  Hay muchas cosas más que debían hacerse y que el gobierno ya está proponiendo.

 

 

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