Opinión

Oye, Mancera: ¿qué hacemos con los viejitos del condominio?

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Edificio

Arriba de mi apartamento vive una persona de la edad tercera. Recientemente tuvo un problema con un desagüe, así que una aparente fuga con gotera apareció en el techo de mi balcón. Como ignorábamos el alcance del problema, buscamos a la dueña de ese apartamento, una persona que no sale de casa. Al recibirnos tuvo una expresión poco amable, y afirmó que ella no iba a pagar ninguna reparación. Que le hiciéramos como quisiéramos.

No es la primera vez que experimento situaciones adversas en este edificio. Cuando me mudé, dispuse que un experto revisara la instalación de gas. El técnico determinó que los reguladores de paso estaban obsoletos, tenían como 30 años de uso, nadie los había revisado en ese lapso, y representaban un riesgo. Cada regulador sirve a tres apartamentos. Yo mandé cambiar el que correspondía al mío, lo que también benefició a otros dos apartamentos, que no aportaron ni un peso. No obstante, ignoro si los otros tres o cuatro reguladores del edificio fueron sustituidos, porque el administrador destila deficiencia por cada poro. Esto significa que podríamos estar jugando con fuego.

Muchas personas de la tercera edad (de mi edificio y otros edificios) se niegan a aportar las cuotas que determinan las asambleas condominales para darle buen mantenimiento a las áreas comunes. En consecuencia, muchos edificios se encuentran deteriorados. Para tratar de tapar el problema, la Asamblea Legislativa del DF aprobó modificaciones a la Ley de Propiedad en Condominio. Sin embargo, se metieron en un entuerto que empeora las cosas, porque si un vecino se declara insolvente ya no queda obligado a pagar con dinero lo que le correspondía. Esto lo ha advertido muy bien el Instituto de Administradores de Inmuebles (IAI), al señalar:

“Uno de los ejemplos que pone sobre el art. 56 (insolvencia económica) es que algunas personas de la tercera edad que no tengan recursos pueden pagar sus cuotas con trabajos para el condominio. ¿Se imagina lo que le puede pasar a una persona de la tercera edad al cortar el césped o barrer las escaleras?; y además del riesgo, ¿cómo se sentirá esa persona con respecto a sus demás vecinos? Esta situación pone en riesgo la integridad física y moral de los vecinos insolventes. Además, como ya lo han manifestado condóminos, si se condonan cuotas de mantenimiento a morosos a cambio de trabajo comunitario, entonces ¿con qué dinero se pagarán servicios comunes como agua, alumbrado, vigilancia, limpieza? Los cargos caerán sobre los vecinos cumplidos”.

Urge que el jefe de Gobierno Miguel Á. Mancera escuche a los administradores profesionales para ajustar esta situación. Si no, vislumbro tragedias de proporciones descomunales en la vida condominal.

Twitter: @SOYCarlosMota

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