Opinión

Otros tres años de mayoría priista... con muletas

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San Lázaro

Los resultados preliminares de las elecciones del domingo confirman que el PRI y sus aliados, el PVEM y el Panal, mantendrán la mayoría absoluta en la próxima legislatura de la Cámara de Diputados.

El número aproximado de curules que podrían obtener en conjunto es de 253, según las cifras finales del Programa de Resultados Electorales Preliminares del INE.

Los datos oficiales y legales del número de asientos que obtendrá cada partido se conocerán en los próximos días con los resultados de los cómputos distritales del INE.

El PAN volverá a ser la segunda fuerza política en San Lázaro, seguido del PRD y más atrás del debutante Morena, que ya tiene representación en el Congreso federal.

La tiene por la decisión de una docena de diputados que en la actual Legislatura abandonaron sus partidos para crear una fracción morenista.

El PRI y el Verde solos no alcanzarán los 250 diputados más uno que se requieren para ser mayoría absoluta, por lo que necesitarán del Panal.

De acuerdo con la empresa Pulso Legislativo, esa alianza es muy frágil, pues depende de que todos los legisladores de los tres partidos voten en el mismo sentido. Por esa razón, es muy probable que se conformen alianzas “poco naturales” para temas específicos.

Una podría ser del PAN con el PRD, Morena, Movimiento Ciudadano y el PT –si conserva su registro– para ser un contrapeso a la de PRI, PVEM y Panal. Otra podría ser entre el PRI y el PVEM también con PRD, Morena, MC y PT. Y una más podría ser entre el PRI y el PVEM con el PAN.

El caso es que en la próxima Legislatura el PRI deberá echar mano de las alianzas para aprobar, por ejemplo, las leyes reglamentarias de la reforma constitucional que crea el Sistema Nacional Anticorrupción.

También, la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2016, que por primera vez incluirá una metodología de “base cero”.

El compromiso del presidente Enrique Peña y de su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, es contener el crecimiento inercial del gasto y hacer una revisión integral de la estructura del presupuesto público.

El problema de la elaboración de un presupuesto “base cero” para 2016 son los gastos ineludibles, que prácticamente representan ocho de cada diez pesos del presupuesto total.

Algunos son los compromisos derivados de la deuda pública; las pensiones y jubilaciones, así como los servicios de salud y educación, que están entre los rubros de gasto más importantes del gobierno.

El hecho es que el PRI y sus aliados volverán a ser mayoría en la Cámara de Diputados, lo que permitirá aprobar el presupuesto “base cero” e instrumentar las reformas, que dicho por Peña “siguen adelante”.

Pero ser mayoría para aprobar la agenda presidencial en la segunda mitad del gobierno de Peña no los exime de negociar con los partidos de menor tamaño.

Twitter: @VictorPiz

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