Opinión

Otro triunfo para la Asociación Nacional del Rifle


 
Para verlo en una dimensión más amplia, con sus repercusiones políticas, el revés asestado el miércoles al presidente Barack Obama en el Senado de Estados Unidos, con el rechazo a las tibias medidas de control de armas que impulsa, levantará la moral de la ultraderecha republicana y le ayudará a cerrar filas en la batalla legislativa que se acerca por la reforma migratoria.
 
Todos los elementos importantes en el proyecto de Obama -el reforzamiento de la revisión de antecedentes de los compradores de armas, la prohibición de la venta de pistolas y fusiles automáticos o de asalto y el límite a la capacidad de los cargadores-, fueron descartados en la Cámara alta por votación de 54 a favor y 46 en contra, cuando se requería una mayoría calificada de 60, sobre 100 en total, para que avanzara la propuesta, negociada con enormes dificultades por el demócrata Joe Manchin y el republicano Pat Toomey. El líder de la mayoría oficialista, Harry Reid, cambió de último momento su postura por el "no", como táctica de procedimiento que le permitirá más tarde buscar otra votación.
 
De acuerdo con The Atlantic Wire, asimismo, el fracaso del Senado para romper la táctica "filibustera" que impedía la votación da la razón a Obama, quien fustigó la "continua distorsión de las reglas" de la Cámara alta, donde 41 integrantes, que apenas representan a diez por ciento de la población, pueden bloquear el avance de los otros 59. La táctica permite a cualquier senador ocupar la tribuna y hablar indefinidamente sobre cualquier iniciativa de ley; si 40 de sus colegas votan para terminarla (cloture), el proceso puede continuar.
 
El problema es que ahí tampoco puede superarse el estancamiento que caracteriza al Capitolio desde el periodo de George W. Bush. De manera muy tímida, Reid promovió cambios al "filibusterismo", para chocar con una alianza bipartidista de pesos pesados, John McCain, Carl Levin y Chuck Schumer, los parlamentarios que el miércoles, paradójicamente, apoyaron reforzar el control de armas.
 
Bipartidistas
 
A propósito de alianzas bipartidistas, el miércoles 4 demócratas de "estados rurales" se sumaron a los republicanos para dar a Obama uno de los golpes más duros de su segunda administración:Mark Begich (Alaska)Heidi Heitkamp (Dakota del Norte)Mark Pryor (Arkansas)y Max Baucus (Montana)
 
Éste último llama la atención porque parece hallarse en rebeldía contra el Ejecutivo; el mismo día, afirmó que el gobierno federal tiene "mala calificación" por su esfuerzo insuficiente para comunicar a las pequeñas empresas y el público en general los alcances de la reforma del seguro médico -el mayor éxito interno de Obama- a ocho meses de su entrada en vigor.
 
Lo curioso del caso es que Baucus colaboró en el diseño de la reforma, si bien ahora advirtió, en el curso de una audiencia en el Comité de Finanzas, que preside, sobre el "enorme choque de trenes" que se avecina, citando encuestas en las que se expone que la mayoría de los norteamericanos ignora los cambios legales o está desinformada.
 
Hace una semana, la Casa Blanca pidió al Congreso en su presupuesto para el año fiscal 2014 fondos por 3.77 billones de dólares que financiarán la aplicación de la Ley de Protección al Paciente y Atención Asequible, mejor conocida como Obamacare. Uno de los aspectos más relevantes es la creación de mercados estatales en línea, donde los consumidores podrán adquirir polizas de firmas privadas a tasas subsidiadas, a fin de beneficiar a las familias con ingresos de 90 mil o más dólares al año.
 
Entre tanto, Baucus, el único demócrata que en 1999 respaldó la fallida propuesta de regular la venta de armas en exposiciones y ferias, además de apoyar el veto a las armas automáticas de 1994, que ya expiró, se suma a una de las páginas más oscuras del Capitolio, donde acaba de confirmarse que la nefasta Asociación Nacional del Rifle y los intereses económicos que representa están por encima de los veinte niños asesinados por un desquiciado en Newtown, Connecticut, el 14 de noviembre.