Opinión

Otro 'acuerdo' inútil

1
 

 

acuerdo

El Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar que se anunció el lunes pasado, además de que se enmarca en la relación de acuerdos políticos que se firman casi por obligación entre los sectores productivos, en esta ocasión con la notable ausencia de la Coparmex, contiene pocas acciones que contribuyan a los propósitos publicitados para proteger la economía familiar, así como para fomentar la inversión y el empleo. Preservar la estabilidad económica y fortalecer la cultura de la legalidad y el Estado de derecho son objetivos y obligaciones obvias para el gobierno.

De las acciones enunciadas destacan, por huecas o incumplibles, un buen número de ellas. Las principales: 1) Evitar un aumento “indiscriminado” de precios. ¿Qué es eso?, ¿más de 20 por ciento como fue el gasolinazo? Aunque este último se justificó por condiciones internacionales y el aumento del principal insumo (petróleo). ¿Por qué las gasolinas sí y otros productos no?.

2) Restablecer los subsidios al diésel agropecuario, cuando ha sido de las peores políticas públicas que se han aplicado en el sector por sus efectos ambientales y de desvío de recursos.

3) Intensificar y privilegiar el aumento de la productividad. ¿Cómo, si según el Inegi se encuentra estancada desde hace dos años?.

4) Trabajar en la mejora del campo, sin una estrategia para lograrlo y echando para atrás los avances alcanzados.

5) Modernizar el transporte público. Otro caso de buenas intenciones sin medios para lograrlo por más de 30 años ya que, además de que ello depende de los gobiernos locales, no hay recursos para hacerlo (en 2015 Hacienda no le otorgó cinco mil millones de pesos al gobierno de la Ciudad de México.

6) Aumentar el número de servicios (gratuitos) del IMSS. ¿Pues no que estaba en crisis financiera?.

7) Mejorar las condiciones de crédito. Muy loable, pero, ¿qué quiere decir eso?.

8) Propiciar la inclusión laboral de grupos vulnerables. ¿Se requirió un gasolinazo para proponerla?, ¿no debería ser una política permanente de gobierno?.

Otras acciones son una repetición o reiteración de lo que se ha planteado desde hace tiempo. Es el caso de impulsar la inversión y el empleo a través del Fondo Nacional de Infraestructura y de las asociaciones público-privadas.

Sin embargo, ninguna propuesta de cambios en los esquemas que aplican, con lo que difícilmente se alcanzará el impulso que no se ha visto en los últimos cuatro años. Para preservar la estabilidad económica, también se reitera “garantizar” un superávit primario creciente en las finanzas públicas, cuando el gobierno ni siquiera ha podido o querido cumplir los anuncios de recortes presupuestales.

Además, se recurre al desgastado expediente de reducir 10 por ciento los sueldos y gastos (teléfono, comidas, etcétera) de los altos funcionarios o mandos superiores, que es una medida inefectiva para mejorar las finanzas, pero que sí deteriora la calidad de los servidores públicos e induce a la corrupción. Parece que no aprendemos de los errores del pasado.

Lo que se requiere es recortar burocracia y mantener remuneraciones competitivas. Otra vieja y repetida acción: expedir un decreto para fomentar la repatriación de capitales que se mantienen en el extranjero. Parece que no se entiende que esos capitales responden no sólo a factores fiscales, sino sobre todo a expectativas y confianza, ambas en deterioro creciente en esta administración.

A pesar de lo anterior, debe reconocerse que algunas medidas, si bien no alcanzarán los objetivos planteados y mucho menos compensarán el gasolinazo, podrían ser favorables para algunos sectores de la población: la propuesta en materia de vivienda (Infonavit), el apoyo del Sistema de Ahorro del Retiro a personas de 65 años y más, la reasignación de 18 mil millones de pesos para capitalizar la banca de desarrollo, el estímulo fiscal para investigación y desarrollo o reinstalar la depreciación acelerada para las inversiones en 2017. Buenas medidas, que no requerían de un 'acuerdo'.

Twitter: @ruizfunes

También te puede interesar:
​¿Y el gasto público qué?
Empleo, ¿realmente cómo vamos?
Diversificación comercial, ¿forzada?